Los primeros visitantes comienzan a regresar a las calles de Ifrane, especialmente animadas cuando se acerca el fin de semana. Durante un recorrido por la ciudad ya podían apreciarse las primeras señales de esta afluencia estacional, impulsada por los atractivos naturales de la región y su clima invernal. Se trata de un periodo decisivo para los profesionales del sector, que aspiran a transformar este renovado interés en estancias más largas y mayores beneficios económicos para toda la zona.
«Nuestro principal objetivo es convertir Ifrane en un destino en el que los turistas permanezcan más tiempo, en lugar de limitarse a visitas de unas pocas horas», explica Mohamed Tahiri Alaoui, vicepresidente del Consejo Provincial de Turismo de Ifrane. Para conseguirlo, el sector apuesta por aprovechar mejor las riquezas naturales de la provincia y ofrecer actividades más variadas y adaptadas a las expectativas de los visitantes.
Los bosques de cedros de Ifrane y Azrou figuran entre sus principales bazas. Más allá de los paisajes nevados, estos espacios poseen un importante potencial para desarrollar distintas experiencias al aire libre, como paseos a caballo, rutas de senderismo, recorridos en bicicleta de montaña o actividades para descubrir la fauna y la flora locales. Son propuestas que pueden enriquecer la experiencia de los visitantes y animarlos a dedicar más tiempo a conocer la provincia.
«Se trata de aprovechar mejor el potencial natural de la región y proponer actividades que permitan descubrir Ifrane de otra manera», señala el profesional. El objetivo es complementar el atractivo de la nieve con experiencias disponibles durante toda la temporada y convertir la naturaleza en una auténtica herramienta de diversificación turística.
La estrategia también contempla la creación de paquetes que combinen alojamiento, ocio y productos locales. Al asociar las pernoctaciones con diferentes actividades, los profesionales esperan ampliar las posibilidades de estancia y repartir mejor los beneficios de la temporada invernal entre los establecimientos hoteleros y los demás operadores locales. La intención es evitar que la actividad se concentre exclusivamente durante las nevadas o los fines de semana y ofrecer a los visitantes más motivos para quedarse varios días.
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Los operadores se preparan además para recibir perfiles muy diversos, desde turistas extranjeros y marroquíes residentes en el exterior hasta visitantes nacionales, que representan una parte importante de la afluencia invernal. La oferta incluye alojamientos adaptados, precios competitivos y paquetes que combinan noches de hotel, actividades de ocio y visitas a los paisajes de la región.
Los profesionales también se apoyan en la experiencia de la temporada invernal anterior, que Mohamed Tahiri Alaoui considera la mejor de los últimos diez años. Las abundantes nevadas registradas en la provincia atrajeron entonces a numerosos visitantes y permitieron a los operadores mejorar su capacidad para gestionar los periodos de mayor demanda.
«La temporada pasada nos permitió adquirir más experiencia en la gestión de los picos de afluencia y del aumento de la demanda», afirma. El sector quiere aprovechar este aprendizaje para mejorar este año la calidad de los servicios y preparar mejor los establecimientos ante la llegada de visitantes.
Las perspectivas de la temporada invernal en Ifrane no dependen, por tanto, únicamente del regreso de la nieve. La capacidad del destino para diversificar sus actividades, poner en valor sus espacios naturales y ofrecer estancias mejor estructuradas será determinante para fidelizar a los visitantes y prolongar los beneficios turísticos más allá de los días de máxima afluencia.
