Inundaciones en el Gharb y el Loukkos: así intervinieron sobre el terreno las FAR

Inundaciones en el Gharb y el Loukkos: así intervinieron sobre el terreno las FAR

El 05/03/2026 a las 10h15

Se trata de todo un dispositivo de rescate, evacuación y apoyo logístico que las Fuerzas Armadas Reales han movilizado para ayudar a las poblaciones afectadas por las inundaciones en el Gharb y el Loukkos. Detalles.

Desde las primeras alertas meteorológicas, se activó una movilización coordinada. Varias unidades fueron desplegadas para intervenir en las zonas afectadas por las fuertes precipitaciones y la rápida crecida de los uadis Loukkos y Sebou.

Así, en las zonas anegadas, las Fuerzas Armadas Reales (FAR) desplegaron un módulo de rescate en inundaciones. Integrado por personal especializado en búsqueda y rescate acuático —perteneciente a la 1.ª Unidad de Salvamento y Socorro (USS) y a la Marina Real—, este dispositivo cuenta con medios de intervención adaptados, en particular embarcaciones rígidas y neumáticas, así como equipos de buceo.

Estos equipos fueron enviados para asistir a los habitantes afectados por las inundaciones provocadas por las fuertes precipitaciones y la crecida de los uadis Loukkos y Sebou. Las riadas se desbordaron de sus cauces, provocando la anegación de amplias zonas de llanura y de varias viviendas en las regiones de Ksar El Kébir, Sidi Slimane, Sidi Kacem y Kenitra.

Varios rescates reflejan la complejidad de las operaciones llevadas a cabo sobre el terreno. En Ksar El Kébir, efectivos del Cuerpo de Ingenieros militares evacuaron a una mujer embarazada atrapada en el douar Karya Mardiya. Trasladada en una embarcación de rescate hasta Karya Ratbiya, fue posteriormente puesta a cargo de una ambulancia de Protección Civil. Fue a bordo de ese vehículo donde dio a luz a dos gemelos.

Paralelamente a las labores de auxilio, las FAR activaron un dispositivo logístico para acompañar a las poblaciones desplazadas. El despliegue de los módulos del servicio de intendencia se realizó en dos fases. En una primera etapa, el objetivo consistió en garantizar el abastecimiento alimentario de los habitantes desplazados e instalados en campamentos acondicionados por las autoridades locales.

Se montaron tres módulos autónomos con sus cocinas móviles, sus panaderías de campaña y sus estructuras de almacenamiento de víveres. Estas unidades, integradas por personal técnico-operativo y administrativo, prepararon y distribuyeron alrededor de 8.000 comidas al día durante los primeros días de la intervención. Una gran parte de estas comidas se distribuyó directamente en las zonas identificadas por las autoridades territoriales.

En una segunda fase, ante la persistencia del riesgo de inundación, los medios logísticos se dirigieron hacia la ciudad de Larache. A la entrada de la ciudad, se instaló un campamento con capacidad para acoger a cerca de 10.000 personas, destinado a alojar a los habitantes evacuados.

Los módulos de intendencia se reforzaron allí con tres panaderías autónomas, cada una capaz de producir 10.000 panes al día. Además de la restauración, este dispositivo también se encarga del alojamiento, de la distribución de ropa adecuada para las inclemencias del tiempo y de la instalación de equipamientos sanitarios. Se habilitaron cabinas de higiene, acompañadas de operaciones de desinfección y desratización, con el fin de mantener buenas condiciones sanitarias en las zonas de acogida.

Y en el marco de la evacuación de las poblaciones de las zonas peligrosas, las FAR contribuyeron activamente al traslado de los habitantes hacia áreas seguras. Además de los camiones y vehículos todoterreno movilizados, los militares realizaron evacuaciones a hombros de personas mayores, de mujeres y de niños aislados cuando el acceso a las viviendas se volvía difícil.

Como complemento a estas intervenciones, las FAR desplegaron un destacamento de intervención apoyado por un puesto médico y personal logístico. También se emplearon importantes medios de obras públicas, así como vehículos de retirada tipo wrecker —camiones grúa de asistencia pesada destinados al remolque, la elevación y la liberación de vehículos inmovilizados o accidentados—.

Estos equipos permitieron intervenir en sectores de difícil acceso, donde las carreteras y determinadas infraestructuras habían resultado dañadas o habían quedado anegadas por la crecida de las aguas.

Por Hajar Kharroubi
El 05/03/2026 a las 10h15