En la mayoría de los países, el acceso a universidades o escuelas superiores se realiza directamente después del bachillerato. Francia constituye una excepción con su sistema de clases preparatorias, dos años de formación intensiva tras el bachillerato que preparan a los alumnos para los exigentes concursos de acceso a las grandes escuelas de ingeniería o comercio. Durante este periodo, los estudiantes deben trabajar a un ritmo muy elevado para lograr plaza en instituciones de élite como Polytechnique, Centrale, Mines o HEC.
Según explica Le Figaro, «una pequeña decena de países, principalmente en África, ha adoptado este modelo selectivo y meritocrático». Entre ellos figuran Marruecos, Túnez, Guinea o Senegal. En algunos de estos países, las clases preparatorias obtienen además resultados especialmente destacados. Este fenómeno resulta también beneficioso para las grandes escuelas francesas, que en los últimos años han tenido más dificultades para captar futuros ingenieros entre los estudiantes franceses. Como reconoce Laurent Champaney, director de Arts et Métiers, esta vía de acceso permite mantener el nivel académico de los admitidos.
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En el ranking elaborado por Le Figaro, «son, con diferencia, las preparatorias marroquíes las que ocupan los primeros puestos». En la clasificación de las mejores clases preparatorias científicas extranjeras para acceder a la École Polytechnique en 2026, Marruecos domina claramente el podio. El primer puesto lo ocupa Lydex, en Benguerir, donde en los últimos tres años más del 17% de sus alumnos han conseguido ingresar en la prestigiosa escuela, principalmente en las especialidades de Matemáticas-Física y Física-Ingeniería. Le siguen Lymed, en Tetuán, y el liceo Al Zahrawi de Rabat, que han logrado enviar respectivamente el 8,8% y el 7% de sus estudiantes a la institución. En total, de las 37 clases preparatorias africanas seleccionadas en el ranking, 32 son marroquíes.
La misma tendencia se observa en las preparatorias económicas y comerciales, tanto en la vía general (ECG) como en la vía tecnológica (ECT), donde los centros marroquíes vuelven a ocupar la mayoría de los primeros puestos. En la categoría ECG, el grupo escolar La Résidence de Casablanca se sitúa en primera posición, con 19 candidatos admitidos en escuelas francesas y 14 finalmente asignados. Las preparatorias de La Résidence Bouskoura (Casablanca) y del liceo Ibn Ghazi de Rabat ocupan respectivamente el segundo y el tercer lugar. De las 29 preparatorias ECG africanas seleccionadas, 27 son marroquíes.
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En la categoría ECT, el dominio es aún más claro: las 20 preparatorias seleccionadas son marroquíes. En este caso, el primer puesto corresponde a ESTEM Casablanca, con 36 candidatos admitidos y 33 finalmente asignados, seguida por las preparatorias de La Résidence y La Résidence Bouskoura. Una de las particularidades del ranking es la ausencia de HEC entre las escuelas integradas por estudiantes procedentes de preparatorias marroquíes.
Según explica Lionel Sitz, responsable de admisiones de EM Lyon, esto se debe a que los estudiantes marroquíes con mejores expedientes suelen optar por cursar las clases preparatorias directamente en Francia, en lugar de hacerlo en Marruecos.
Para Le Figaro, el éxito de los centros marroquíes en este tipo de clasificaciones se explica en gran medida por la importancia que el país concede a este modelo educativo. Cada año, alrededor de 10.000 estudiantes son asignados a clases preparatorias en Marruecos. «A ellas enviamos a los mejores alumnos», explica al diario Mohamed El Bourkadi, responsable de la coordinación de la inspección regional de CPGE en el Ministerio de Educación marroquí. Según añade, muchos de estos estudiantes desarrollan carreras internacionales que contribuyen a proyectar la imagen del país en el exterior. «Pero en realidad, una parte importante termina regresando para trabajar en Marruecos», concluye.
