Tasa de fecundidad inferior a 2 hijos por mujer: ¿qué desafíos para el Marruecos de mañana?

Una madre que sostiene a su hijo. (Foto ilustrativa)

El 22/02/2026 a las 12h53

En seis décadas, Marruecos ha pasado de un modelo de alta natalidad a una fecundidad inferior al umbral de reemplazo. Si la población continúa aumentando por inercia, el envejecimiento se acelera progresivamente. Los sistemas de pensiones, de salud y de educación están directamente afectados. Vemos cómo.

De 7,2 hijos por mujer en 1962 a solo 1,97 en 2024. En 62 años, Marruecos ha visto caer su tasa de fecundidad a un nivel inferior al umbral de reemplazo generacional, fijado en 2,1 hijos por mujer. Un cambio que exige repensar en profundidad las políticas públicas para las próximas décadas. Esta constatación fue expuesta por Otmane Gair, presidente del Observatorio Nacional de Desarrollo Humano, durante una mesa redonda sobre las transiciones demográficas, organizada el 17 de febrero.

Para Otmane Gair, «Marruecos ha experimentado una transición demográfica acelerada en el espacio de 30 años. La tasa de crecimiento de la población se ha dividido por tres, pasando de 2,6 en 1994 a 0,85% en 2024». Una evolución que «se explica especialmente por la disminución de la tasa de fecundidad», un indicador que mide el número medio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida.

Una etapa avanzada de la transición demográfica

Según Fouzia Daoudim, experta en demografía y estadística, «los resultados del censo de 2024 indican que Marruecos se sitúa hoy en una etapa avanzada de su transición demográfica».

«Dos indicadores ilustran esta ruptura. Por un lado, la esperanza de vida, que pasó de 47 años en 1960 a 76,4 años en 2024, reflejando así los avances sanitarios y sociales logrados en nuestro país. Por otro, el índice sintético de fecundidad, que descendió de 7,2 hijos por mujer en 1960 a 1,97 hijos por mujer en 2024, es decir, un nivel inferior al umbral de reemplazo generacional, que es de 2,1 hijos por mujer», señaló.

Según Fouzia Daoudim, las proyecciones demográficas hasta 2040 ponen de relieve «trayectorias diferenciadas entre Marruecos, África (en su conjunto) y Europa». A escala continental, «África experimentará un rápido crecimiento demográfico. Su población casi se duplicará entre 2004 y 2040, reforzando así su peso demográfico a nivel mundial. En cambio, Europa se encamina hacia un estancamiento, e incluso un retroceso demográfico en algunos países, debido a la persistencia de una baja fecundidad y a la aceleración del envejecimiento».

En cuanto a Marruecos, precisó que sigue una trayectoria intermedia entre ambos escenarios. Así, «la población continuará aumentando a un ritmo de alrededor de 230.000 habitantes por año hasta 2040. Pero el crecimiento demográfico experimentará una desaceleración progresiva. Esto significa que el crecimiento de la población marroquí no está impulsado por una fecundidad elevada, sino por lo que en demografía se denomina inercia demográfica, vinculada a la estructura por edad de una población aún ampliamente joven».

En línea con este análisis, Marielle Sander, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA) en Marruecos, subraya que «los resultados del último censo son claros. Marruecos vive un giro demográfico importante. Hoy, el número medio de hijos por mujer es inferior al nivel necesario para reemplazar la población. El crecimiento demográfico se desacelera considerablemente y la estructura por edad cambia rápidamente». Añade que «estos cambios no son ni positivos ni negativos en sí mismos. Exigen una adaptación clara y coherente de las políticas públicas».

Una pirámide de edades en transformación

Fouzia Daoudim explica además que «el verdadero alcance de la transición demográfica no es solo la disminución del ritmo de crecimiento, sino sobre todo las profundas mutaciones estructurales que implica».

Ilustró esta transformación con la evolución de la pirámide de edades: «En 1971, la base era amplia, reflejando una alta fecundidad y una población muy joven. Progresivamente, esta base se ha ido estrechando debido al descenso sostenido de la fecundidad, mientras que la parte superior se ha ampliado como consecuencia del aumento de la esperanza de vida», detalla.

«Como resultado de estos cambios estructurales, se observa en primer lugar una disminución sostenida de la población menor de 15 años, que pasa del 26,5% en 2024 al 19,2% en el horizonte de 2040. Esta evolución se traduce mecánicamente en una reducción del número de alumnos. El grupo de 6 a 11 años pasaría de 4,2 millones a 3 millones, y el de 12 a 14 años de 2,1 millones a 1,5 millones», prosigue la experta en demografía.

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Para Fouzia Daoudim, «esta tendencia no debe percibirse como una disminución cuantitativa preocupante, sino como una oportunidad estratégica. La reducción del número de niños puede permitir mejorar la calidad de la enseñanza, reducir la presión sobre las infraestructuras escolares y aumentar las tasas de escolarización y éxito académico».

Esta lectura es compartida por Mohamed Chater, investigador asociado al Instituto Real de Estudios Estratégicos (IRES), quien afirma que «la contracción de la población tiene un efecto inmediato. La presión sobre las infraestructuras educativas y sobre la salud va a disminuir. Es una oportunidad formidable para apostar por la calidad. Hoy, la calidad se impone; no debemos darle la espalda». Según él, «avanzar hacia la calidad significa apostar por la productividad y la competitividad». Considera que «el capital humano debe fortalecerse con aprendizajes sólidos y actualizados, así como con competencias transversales».

Añade que «la integración en el mercado laboral debe ampliarse, especialmente para las mujeres, los jóvenes y los NEET (jóvenes que ni estudian ni trabajan)». Subraya que «la protección social se convierte en un desafío de equidad y justicia» y que «las respuestas a los retos demográficos deben territorializarse», ya que los problemas de empleo y vivienda no se plantean con la misma intensidad según las regiones. También advierte contra «la fuga de competencias» y sobre el impacto potencial del calentamiento climático si no se establece una verdadera resiliencia.

Envejecimiento acelerado y sostenibilidad

Fouzia Daoudim también puso de relieve la aceleración del envejecimiento. «Entre 2024 y 2040, el número de personas de 60 años o más pasaría de 5,1 millones, es decir, el 13,9% de la población, a casi 7,9 millones, lo que representaría aproximadamente el 19,5% de la población», señala.

Precisa que «más allá del aumento numérico, es necesario interesarse por la calidad del envejecimiento. La prevalencia de las discapacidades aumenta considerablemente con la edad. Alcanza el 18,5% entre las personas de 60 años y más, con niveles aún más elevados en el medio rural». Según ella, «esta evolución plantea directamente la cuestión de la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, la adaptación de la protección social y el refuerzo de los servicios de salud, en particular la geriatría».

Estas constataciones coinciden con el análisis de Younes Lhadj Kacem, experto en políticas económicas y sociales del Consejo Económico, Social y Medioambiental (CESE), quien afirma que «Marruecos entra en una fase de envejecimiento acelerado. La fecundidad disminuye, la proporción de personas mayores aumenta rápidamente, la población en edad de trabajar se contrae progresivamente… y esto plantea directamente la sostenibilidad de las pensiones, la presión sobre los sistemas de salud, la adaptabilidad de nuestras ciudades y la evolución de las solidaridades familiares».

Insiste en un cambio de perspectiva: «La cuestión ya no es cuánto vivimos, sino cómo vivimos esos años adicionales». Considera que «el envejecimiento no es únicamente una carga; puede convertirse en una palanca si se anticipa adecuadamente». Esto supone un enfoque integrado, una transición hacia cuidados de larga duración y una mejor articulación entre salud, protección social y planificación urbana.

Una ventana demográfica bajo condiciones

También se abordó la cuestión de la ventana demográfica. Según Fouzia Daoudim, «hoy vivimos lo que se denomina la ventana demográfica, una fase particular de la transición en la que la proporción de población en edad de trabajar es superior a la de dependientes». Precisa que «las transformaciones en la estructura por edades han conducido a un aumento significativo de la población activa potencial, que pasaría de 22,1 millones en 2024 a casi 24,8 millones en 2040».

«Esto crea una configuración favorable para el crecimiento», afirma. Pero advierte que, aunque «esta situación constituye una oportunidad estratégica», no es permanente. «La dinámica favorable debería atenuarse progresivamente hacia 2038. En otras palabras, la manera en que invirtamos hoy en esta fase determinará la trayectoria de desarrollo de las próximas décadas».

En esta perspectiva, Marielle Sander recuerda que «el dividendo demográfico no es automático. Muchos jóvenes están sin empleo, sin formación o sin estudios. La participación económica de las mujeres sigue siendo baja. Las desigualdades territoriales persisten». Insiste en la necesidad de «invertir en la juventud, en la calidad de la educación y de las competencias, liberar el potencial económico de las mujeres e invertir en la salud a lo largo de todo el ciclo de vida para garantizar una longevidad activa y un envejecimiento digno».

Por su parte, Mahdi Halmi, coordinador de programas del FNUAP, hace un llamado a «la convergencia de las políticas públicas» y propone un mecanismo de seguimiento anual del dividendo demográfico para evaluar si el país avanza en la buena dirección y orientar las decisiones de los responsables públicos.

Marruecos dispone, por tanto, de algunos años más para transformar su transición demográfica en un motor de desarrollo. Pero este margen es estrecho y está limitado en el tiempo. A medida que la población envejece, los equilibrios económicos se volverán más frágiles. Las decisiones que se tomen hoy pesarán sobre varias generaciones. La urgencia ya no es teórica, es estructural, como confirman los expertos.

Por Hajar Kharroubi
El 22/02/2026 a las 12h53