Consultor industrial, con más de cuarenta años de experiencia junto a grandes grupos de la aeronáutica y la automoción, Abdelkrim Hachadi recorre hoy el mundo… sin salir de su salón. Por pura pasión, se embarcó hace casi 20 años en un proyecto insólito: diseñar y construir, con sus propios medios, un simulador de vuelo más real que la vida misma. Instalado en Rabat, este sexagenario sigue soñando a lo grande y espera transformar esta pasión en un auténtico espacio de transmisión de conocimientos, abierto a las nuevas generaciones.