El youtuber de origen marroquí Hicham Jerando, ciudadano canadiense, ha cruzado todas las líneas al llamar públicamente a la violencia, al asesinato, al caos y a la destrucción en Marruecos. Sus declaraciones, de carácter abiertamente criminal y dirigidas contra responsables claramente identificados, entran de lleno en el ámbito del terrorismo y del derecho penal, y plantean una pregunta de extrema gravedad: ¿cómo pueden las autoridades canadienses tolerar este tipo de llamamientos a la violencia y a la muerte sin que su autor sea objeto de ninguna actuación?