A pesar del aumento de los pagos electrónicos, el dinero en efectivo sigue dominando en Marruecos. En 2025, el efectivo en circulación registró un incremento espectacular del 18,5%, hasta alcanzar los 491.000 millones de dirhams, impulsado por factores económicos, culturales y, sobre todo, por un déficit de confianza, según Mehdi El Fakir, analista económico y financiero.