Impulsado por la expansión de las enseñas y la estructuración de las redes, el retail moderno continúa avanzando en Marruecos, sin alterar por completo los equilibrios del comercio minorista. Aún limitado a menos del 20% del mercado, el sector se enfrenta a restricciones estructurales persistentes, como los bajos volúmenes, la presión sobre el poder adquisitivo y unos costes fijos elevados, que afectan a su rentabilidad y frenan su desarrollo.