Retail: un modelo frenado por los volúmenes y los costes

Un chariot dans les rayons d'un supermarché. (Photo d'illustration)

En los lineales de la gran distribución, el avance del retail moderno en Marruecos sigue frenado por unos volúmenes limitados y una fuerte sensibilidad de los hogares a los precios.. DR

El 03/04/2026 a las 09h15

Impulsado por la expansión de las enseñas y la estructuración de las redes, el retail moderno continúa avanzando en Marruecos, sin alterar por completo los equilibrios del comercio minorista. Aún limitado a menos del 20% del mercado, el sector se enfrenta a restricciones estructurales persistentes, como los bajos volúmenes, la presión sobre el poder adquisitivo y unos costes fijos elevados, que afectan a su rentabilidad y frenan su desarrollo.

El retail moderno se ha ido instalando progresivamente en el paisaje económico marroquí, con una presencia reforzada en la gran distribución, el prêt-à-porter o la restauración organizada. Soufiane Khouikha, consultor especializado en retail, observa que «el crecimiento de la cifra de negocio global es muy real, impulsado por la apertura de puntos de venta y la estructuración de las redes».

Sin embargo, esta dinámica sigue siendo incompleta. La cuota del retail moderno se mantiene por debajo del 20% del comercio minorista, un nivel que refleja una difusión todavía limitada de los nuevos formatos de distribución. El sector avanza así sin modificar en profundidad los equilibrios del mercado. Tras varias transformaciones, su funcionamiento sigue estrechamente ligado a la capacidad de consumo de los hogares. Marruecos cuenta con cerca de 37 millones de habitantes, según el Alto Comisionado para el Plan, y con una marcada sensibilidad frente a los precios.

Soufiane Khouikha insiste en este punto. «El verdadero motor sigue siendo el poder adquisitivo, muy expuesto a las fluctuaciones de los precios y a los choques externos», subraya. Los datos de Bank Al-Maghrib para 2025 confirman esta tendencia. Ponen de manifiesto la persistencia de presiones inflacionistas importadas, vinculadas especialmente a los costes energéticos. Estas tensiones repercuten directamente en los precios minoristas.

Este mecanismo actúa directamente sobre las decisiones de gasto de los hogares, limitando la subida de gama y ralentizando la afluencia a las enseñas modernas.

La principal restricción sigue siendo la de los volúmenes. En Marruecos, un hipermercado genera entre 80 y 250 millones de dirhams de facturación anual, según Soufiane Khouikha. A modo de comparación, un formato equivalente en Francia alcanza entre 500 millones y 1.000 millones de dirhams. «El mercado marroquí no genera los volúmenes necesarios para absorber fácilmente los costes de explotación», precisa el especialista.

Este diferencial impacta directamente en la estructura de rentabilidad. Los costes fijos pesan más sobre los márgenes, que se reducen. Paralelamente, los ciclos de retorno de la inversión tienden a alargarse.

El suelo, factor determinante

La cuestión inmobiliaria acentúa la presión sobre el sector, con ubicaciones comerciales de calidad que siguen siendo escasas, especialmente en las grandes ciudades, lo que provoca una subida de los alquileres y de los costes de adquisición.

Soufiane Khouikha subraya que «el suelo se convierte en un factor determinante en la rentabilidad y la capacidad de desarrollo de las enseñas». Las elevadas inversiones iniciales reducen, por su parte, la capacidad de expansión y frenan la entrada de nuevos actores.

No obstante, el modelo de desarrollo del retail marroquí se apoya ampliamente en las franquicias internacionales. Esta elección ha permitido una rápida subida de gama, pero genera costes recurrentes y una dependencia de las cadenas de suministro externas.

«Las franquicias facilitan el acceso a conceptos probados, pero limitan la creación de valor local», analiza Soufiane Khouikha. Los cánones, las exigencias de los franquiciadores y las importaciones reducen los márgenes y la flexibilidad.

El sector sigue siendo muy intensivo en capital. Las inversiones iniciales son elevadas y los plazos de rentabilidad pueden extenderse durante varios años.

Soufiane Khouikha recuerda que «el retail es un oficio en el que se invierte hoy con la esperanza de una rentabilidad incierta mañana». Esta realidad limita el apetito por una expansión rápida y explica en parte el escaso número de actores cotizados en la Bolsa de Casablanca.

A estos equilibrios económicos se suman los retos operativos. Las cadenas logísticas, aún poco automatizadas, generan costes adicionales, mientras que los estándares internacionales imponen exigencias elevadas en materia de experiencia del cliente.

Soufiane Khouikha resume esta tensión: «Las enseñas deben invertir al mismo tiempo en lo digital, la logística y la experiencia del cliente, aun cuando los volúmenes siguen siendo limitados».

Frente a estas limitaciones, algunos formatos van ganando terreno, especialmente el retail de proximidad, que permite captar a una clientela procedente del comercio tradicional apoyándose en estructuras más ligeras. Paralelamente, lo digital abre perspectivas más específicas, como los marketplaces y las soluciones de entrega, que permiten generar facturación sin soportar los costes fijos de una red física extensa.

Soufiane Khouikha observa que «estos modelos ofrecen palancas de crecimiento más flexibles, adaptadas a la realidad del mercado marroquí».

El análisis pone de relieve una lógica económica clara: la progresión del retail moderno sigue condicionada por un déficit de volúmenes y unos costes fijos elevados. Sin embargo, el rendimiento del sector depende ahora menos de la expansión física que de la capacidad para ajustar los modelos económicos, controlar los costes y captar mejor una demanda sensible a los precios.

Por Mouhamet Ndiongue
El 03/04/2026 a las 09h15