Lejos de una lectura puramente estética, la exposición sitúa a Marruecos como un espacio vivo de saberes, prácticas y memorias. Los paisajes retratados dialogan con temas clave como los sistemas tradicionales de cultivo, la gestión ancestral del agua o la toponimia amazigh, explicados mediante textos elaborados por los equipos de investigación TRAMAGHIS y DIANA.
La muestra incorpora además un apartado específico dedicado a la presencia amazigh en la Córdoba andalusí, subrayando los vínculos históricos, humanos y culturales entre Marruecos y al-Ándalus. Un recordatorio de que la historia de la ciudad califal no puede entenderse sin el Magreb y, en particular, sin el peso amazigh en la construcción política, intelectual y social de aquel periodo.
La exposición se completa con un amplio ciclo de conferencias, también titulado Espacios Amazighes, que se celebrará en el auditorio de Casa Árabe durante las mismas fechas. A lo largo de varios meses, especialistas abordarán cuestiones que van desde la África preislámica y las rutas transaharianas hasta las relaciones entre Córdoba y Al Quaraouiyine, pasando por el clima, el agua o las leyendas de la valle del Drâa.
Ambas iniciativas forman parte del proyecto de investigación MAGNA II, centrado en los tránsitos y transformaciones del espacio y las poblaciones magrebíes, y sitúan a Marruecos en el centro de una reflexión histórica y cultural que cruza orillas, épocas y disciplinas. Una invitación, desde Córdoba, a mirar el Magreb no como periferia, sino como eje fundamental de la historia mediterránea.



