Paleontología: descubren en Marruecos los fósiles de anquilosaurio más antiguos conocidos en el mundo

Reconstitución de Spicomellus afer(Crédito: Matthew Dempsey)

El 20/04/2026 a las 08h31

Un nuevo hallazgo en el corazón del Medio Atlas, en Marruecos, arroja luz sobre las particularidades de los anquilosaurios, herbívoros cuyo cuerpo estaba cubierto de espinas.

El Medio Atlas no ha revelado aún todos sus secretos. Prueba de ello es este nuevo descubrimiento realizado por un equipo internacional de paleontólogos y geólogos del Reino Unido, Marruecos y Estados Unidos, en el marco de una estrecha colaboración científica.

Se trata, según un artículo publicado en The Conversation, de restos de un dinosaurio muy particular perteneciente al grupo de los anquilosaurios, herbívoros cuyo cuerpo estaba cubierto de placas óseas. Los fósiles fueron preparados, conservados y estudiados en el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Dhar El Mahraz de Fez, gracias a equipamiento proporcionado por el Fondo de Estrategia y Asociación Internacional de Research England de la Universidad de Birmingham. También se contó con el apoyo del Instituto Británico de Estudios Libios y Norteafricanos, el Fondo de Inversión Científica del Museo de Historia Natural y el Fondo de Asociaciones Científicas Internacionales de la Universidad de Birmingham.

Los fósiles descubiertos en Marruecos revelan un dinosaurio fuertemente acorazado, con el cuerpo adornado por espinas características orientadas hacia el exterior, y son considerados actualmente los restos de anquilosaurio más antiguos conocidos en el mundo.

La especie vivió hace unos 165 millones de años y ha sido denominada Spicomellus afer, literalmente «dinosaurio acorazado con espinas de África». Fue descrita por primera vez en 2021 a partir de una única costilla hallada en el mismo yacimiento en Marruecos.

En aquel momento, explican los investigadores, el hallazgo ya era extraordinario debido a la escasez de fósiles de anquilosaurios del Jurásico medio. Si esa costilla —conservada hoy en el Museo de Historia Natural de Londres— representaba la prueba más antigua de este grupo, los nuevos fósiles aportan ahora una visión más completa de la anatomía de este singular dinosaurio. Entre las piezas clave figuran costillas cubiertas de espinas de casi un metro de longitud, un semianillo cervical y fragmentos de huesos pélvicos.

Estos restos muestran que este anquilosaurio estaba cubierto de espinas que no formaban simplemente parte de su revestimiento externo, sino que estaban directamente fusionadas con su esqueleto. Además, el descubrimiento demuestra que las características armas caudales de los anquilosaurios aparecieron mucho antes de lo que se pensaba. Estas auténticas «armaduras» podrían haber tenido una doble función en las primeras etapas de su evolución: servir como defensa y también como elemento de exhibición o comunicación social.

Sobre el lugar del hallazgo, los científicos indican que se sitúa a unos 150 kilómetros al sur de Fez, cerca de Boulemane, a casi 1.900 metros de altitud. «Más allá de la ciudad, pistas de montaña escarpadas conducen a afloramientos de arenisca roja, y el acceso final suele requerir atravesar pendientes abruptas y accidentadas. El sol intenso, los fuertes vientos y la nieve invernal hacen que el trabajo de campo sea especialmente difícil. Cada fósil descubierto da cuenta tanto de su valor científico como de los esfuerzos necesarios para alcanzar estas zonas remotas», explican en The Conversation.

Los investigadores precisan además que «esta región fue en el pasado un entorno marino marginal, con ríos, llanuras inundables y posiblemente zonas costeras bajo un clima cálido. Estas condiciones moldearon tanto el hábitat de los dinosaurios como la conservación de sus restos».

Por la redacción
El 20/04/2026 a las 08h31