A dos días del encuentro frente a Escocia, los aficionados marroquíes han comenzado a elevar la temperatura en las calles de Boston. Este miércoles, varios cientos de seguidores de los Leones del Atlas se reunieron en el Boston Common, el emblemático parque de la ciudad y punto habitual de encuentro de los aficionados durante el Mundial.
Vestidos de rojo y verde, con camisetas, bufandas y banderas nacionales, los seguidores transformaron este amplio espacio verde del centro de la ciudad en un auténtico rincón marroquí. Cánticos, tambores y consignas en apoyo a la selección nacional marcaron la tarde del miércoles en un ambiente festivo y familiar.
Tras el prometedor empate logrado ante Brasil en su debut (1-1), los hombres de Mohamed Ouahbi afrontan su segundo compromiso con la ambición de dar un paso importante hacia los octavos de final. Una perspectiva que alimenta el optimismo de los numerosos aficionados que se han desplazado hasta Boston.
La concentración en Boston Common es solo un anticipo de lo que se espera el viernes por la noche en el Gillette Stadium. Miles de aficionados marroquíes acudirán al estadio de Foxborough para apoyar a los Leones del Atlas frente a una selección escocesa que también comenzó con buen pie su participación en el torneo gracias a su victoria ante Haití.
A medida que se acerca la cita, Boston va adoptando progresivamente los colores de Marruecos. Y entre los aficionados parece imponerse una misma convicción: los Leones tienen argumentos para seguir avanzando en esta Copa del Mundo y volver a hacer vibrar a todo un pueblo.









