La confianza en el sistema financiero permite a Marruecos sacar más partido a las remesas que sus vecinos

En 2023, los marroquíes residentes en el extranjero enviaron aproximadamente 115.300 millones de dirhams, equivalentes a unos 11.800 millones de dólares, una cifra que representa alrededor del 8,2% del producto interior bruto del país.

El 20/06/2026 a las 09h50

Un estudio publicado en la Revista de Métodos Cuantitativos para la Economía y la Empresa sitúa a Marruecos entre los países magrebíes que mejor han sabido transformar las remesas de su diáspora en un factor de estabilidad económica. La investigación destaca el peso de las transferencias de los marroquíes residentes en el extranjero, la confianza en los canales financieros nacionales y el impacto de estas aportaciones sobre el consumo, el ahorro y el equilibrio macroeconómico del Reino.

Las remesas enviadas por los marroquíes residentes en el extranjero continúan consolidándose como uno de los pilares de la economía nacional. Así lo pone de manifiesto un estudio académico publicado recientemente por la Revista de Métodos Cuantitativos para la Economía y la Empresa, que analiza la relación entre las remesas y el crecimiento económico en Marruecos, Argelia, Túnez y Mauritania durante el periodo comprendido entre 1975 y 2023.

La investigación concluye que Marruecos figura entre los países que más se benefician de los recursos enviados por su diáspora, gracias a un entorno económico y financiero que ha favorecido la utilización de canales formales de transferencia y una mayor integración de estos flujos en la economía nacional. Según el autor, Marruecos y Túnez han obtenido mayores beneficios de las remesas que Argelia y Mauritania, donde persisten limitaciones estructurales que dificultan un aprovechamiento pleno de estos recursos.

Más de 11.800 millones de dólares enviados por la diáspora

Uno de los datos más reveladores del estudio se refiere al volumen de las remesas recibidas. En 2023, los marroquíes residentes en el extranjero enviaron aproximadamente 115.300 millones de dirhams, equivalentes a unos 11.800 millones de dólares, una cifra que representa alrededor del 8,2% del producto interior bruto del país.

La comparación con otros países de la región resulta especialmente significativa. Aunque Marruecos y Argelia cuentan con diásporas de tamaño similar, las remesas registradas oficialmente por el Reino superan ampliamente las recibidas por el país vecino, donde apenas alcanzaron los 1.800 millones de dólares anuales. Túnez recibió alrededor de 2.200 millones de dólares y Mauritania menos de 100 millones.

Para el investigador, esta diferencia no responde únicamente al número de emigrantes, sino también a la calidad del entorno financiero y a la confianza que los ciudadanos depositan en las instituciones nacionales.

La confianza en el sistema financiero marca la diferencia

El estudio señala expresamente que las políticas bancarias y la apertura institucional han contribuido a reforzar la confianza de los marroquíes residentes en el extranjero y a fomentar el uso de canales oficiales para el envío de fondos. Asimismo, destaca que Marruecos ofrece incentivos claros para la transferencia de remesas y la inversión, además de mantener una diferencia relativamente reducida entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, lo que limita el atractivo de los circuitos informales.

En contraste, el autor considera que la existencia de mercados paralelos de divisas en otros países de la región ha contribuido a desviar una parte importante de las transferencias hacia circuitos no oficiales, reduciendo el impacto económico de esos recursos y dificultando su contabilización.

La investigación concluye que «mejorar los flujos de remesas no depende únicamente del tamaño de la diáspora, sino, de forma más crítica, del entorno bancario, de la flexibilidad de la política monetaria y del nivel de confianza que los emigrantes tienen en las instituciones del Estado».

Un factor de estabilidad para la economía marroquí

El trabajo académico destaca igualmente la evolución sostenida de las remesas hacia Marruecos durante las últimas décadas. Tras un crecimiento gradual desde los años setenta, los envíos experimentaron una aceleración significativa a partir de los años 2000 gracias al aumento de la emigración y a la mejora de los mecanismos bancarios. Después de 2019, las transferencias registraron un nuevo salto, impulsadas en parte por el contexto derivado de la pandemia de Covid-19.

Según el estudio, estos recursos han contribuido a sostener a millones de familias, reforzar el consumo interno, incrementar el ahorro y fortalecer la balanza de pagos. El autor considera además que las remesas constituyen una de las principales fuentes de divisas para el Reino y un elemento importante de estabilidad económica.

Las conclusiones también apuntan a que Marruecos presenta una relación de largo plazo entre las remesas y la evolución económica, una situación que no aparece con la misma intensidad en otros países analizados. El estudio subraya que, cuando esta relación existe, las remesas contribuyen a la estabilidad económica y pueden actuar como un factor de apoyo al crecimiento.

El reto de transformar las remesas en inversión productiva

Pese a la valoración positiva del caso marroquí, la investigación señala que todavía existe margen para maximizar el potencial de estas transferencias. El autor considera que una parte importante de las remesas sigue destinándose al consumo de los hogares y que el desafío consiste en canalizar una mayor proporción hacia proyectos productivos, pequeñas y medianas empresas e inversiones capaces de generar riqueza y empleo a largo plazo.

No obstante, el balance general es favorable para Marruecos. A diferencia de otros países del Magreb, el Reino aparece en esta investigación como un ejemplo de cómo una diáspora numerosa, unas instituciones financieras sólidas y unas políticas de confianza pueden convertir las remesas en un instrumento de estabilidad económica y desarrollo.

En un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica, el estudio confirma así el papel estratégico que desempeñan los marroquíes residentes en el extranjero en el fortalecimiento de la economía nacional y en la consolidación de los grandes equilibrios macroeconómicos del país.

Por Faiza Rhoul
El 20/06/2026 a las 09h50