Durante un foro organizado por el Atlético de Madrid y el fondo Apollo, accionista mayoritario del club, Rafael Louzán, presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), abordó diversos temas relacionados con los nuevos desafíos del fútbol, además de referirse a los retos vinculados al Mundial 2030.
El diario deportivo español Marca se hizo eco de su intervención, en la que envió un mensaje claro al Gobierno español: acelerar el paso e implicarse «lo antes posible frente al empuje de Marruecos», en un contexto marcado por la cuestión sensible de la organización de la final, disputada entre Casablanca y Madrid.
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Louzán, convencido de que España debe desempeñar un papel central en la coorganización del Mundial junto a Marruecos y Portugal, tomó la palabra citando al Reino como ejemplo de implicación en los asuntos relacionados con la competición:
«El proyecto prevé 20 sedes: once para España, seis para Marruecos y tres para Portugal. Será una Copa del Mundo que se extenderá por tres continentes y seis países, entre ellos Argentina, Paraguay y Uruguay. (...) El Gobierno español debe implicarse desde ya en este evento, y lo digo porque es indispensable. En Marruecos, una sola persona está al mando, mientras que aquí somos muchos. Es cierto que es un proyecto español, y España debe liderarlo. A partir de septiembre, hay que tomar las riendas. Otras estructuras deben estar listas».
Maqueta del Gran Estadio Hassan II de Benslimane
En la carrera por acoger la final, el futuro Gran Estadio Hassan II de Casablanca, anunciado para 2027, se perfila como el estadio moderno más grande jamás construido, con una capacidad estimada de 115.000 espectadores. Un serio competidor frente al Santiago Bernabéu o al Camp Nou.
Por el momento, no se ha tomado ninguna decisión, ya que la FIFA tiene la última palabra sobre la adjudicación de la final.









