La producción de cannabis legal en la provincia de Taounate ha experimentado una evolución significativa en los últimos años, pasando de unos 940 quintales de cannabis seco en 2023 a cerca de 7.993 quintales en 2025, según datos oficiales recogidos por la agencia MAP.
Este crecimiento refleja la dinámica de un sector emergente que se ha consolidado progresivamente desde la entrada en vigor del proceso de legalización, acompañado por una mayor estructuración de la cadena de producción.
El número de agricultores autorizados en la provincia alcanzó los 2.453 en 2025, sobre una superficie de aproximadamente 2.031 hectáreas. Estas cifras evidencian una adhesión creciente a este modelo regulado, según explicó Ihsan Sidki, responsable provincial de la Agencia Nacional de Regulación de las Actividades relativas al Cannabis.
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Las autoridades destacan además la simplificación de los procedimientos administrativos, en particular la reducción de los plazos de registro de productos, que han pasado de 18 meses a apenas dos, lo que ha contribuido a dinamizar la inversión en el sector.
En el ámbito de la transformación, la empresa Somacan se posiciona como uno de los principales actores del sector. La compañía trabaja con 33 cooperativas que agrupan a cerca de 790 agricultores, en una superficie de casi 687 hectáreas.
Desde su lanzamiento en 2023, ha desarrollado más de 30 productos autorizados, mientras otros se encuentran en proceso de homologación. Estos productos abarcan desde complementos alimenticios hasta cosméticos, elaborados conforme a estándares internacionales de calidad.
Mejora de ingresos y condiciones de trabajo
El paso de la producción tradicional al cultivo legal ha permitido a los agricultores mejorar sus condiciones de trabajo y acceder a ingresos más estables. Cooperativas locales destacan el acompañamiento técnico continuo y la integración en cadenas de valor estructuradas.
Además, en 2026 se ha iniciado el cultivo de la variedad local «Beldia», junto a variedades importadas, con el objetivo de ampliar la producción y reforzar la orientación hacia mercados de exportación.
Más allá de la producción agrícola, el desarrollo del cannabis legal está contribuyendo a la transformación económica de la región. En zonas montañosas tradicionalmente marcadas por la limitada actividad agrícola, el sector genera nuevas oportunidades de empleo y favorece la implantación de industrias de transformación.
Desde viveros especializados hasta unidades industriales equipadas con tecnologías avanzadas de extracción, el sector se estructura en torno a una cadena de valor completa, basada en la trazabilidad, la calidad y la apertura a mercados internacionales.
En este contexto, el cannabis legal deja de ser una actividad tradicional para convertirse en un verdadero motor de desarrollo en Taounate, con impacto directo en la economía local y en las perspectivas de futuro de sus habitantes.