Las cifras del informe muestran al puerto como un reflejo de los cambios en marcha en las cadenas de valor globales, marcados por la creciente llegada de grandes buques, los ajustes de la industria del automóvil y la redistribución progresiva de los flujos energéticos.
El año 2025 marca, en primer lugar, un nuevo nivel en la actividad de contenedores. Los cuatro terminales del puerto de Tanger Med gestionaron un total de 11.106.164 contenedores, lo que equivale a la cantidad de contenedores estándar de 20 pies que se manejaron durante el año lo que representa un aumento anual del 8,4%, impulsado especialmente por la puesta en marcha de la ampliación del terminal TC4, operado por APM Terminals. Esta evolución confirma el papel central del hub marroquí en las redes de transbordo que conectan Europa, África Occidental y las principales rutas Este-Oeste.
Este resultado, interpretado como una señal de estabilidad estratégica, también se explica por el fuerte crecimiento de la cantidad de mercancías líquidas subraya el informe. Con 8.641.481 toneladas, este segmento registra un aumento del 13%, impulsado principalmente por los flujos de hidrocarburos. En cambio, el granel sólido desciende hasta 522.493 toneladas, lo que supone una caída del 11%, relacionada directamente con el retraso de algunas importaciones de cereales respecto al ejercicio anterior.
Esta diferencia entre segmentos muestra la sensibilidad del tráfico portuario a las decisiones puntuales de los mercados internacionales de materias primas, así como a la estructura de la demanda interna, señala el documento.
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Más allá de los volúmenes marítimos, Tanger Med sigue siendo una pieza clave de la economía marroquí. El tráfico de camiones alcanzó 535.203 unidades en 2025, un 3,6% más que el año anterior, en un contexto de tensiones geopolíticas en el que el puerto logró mantener la actividad. Este avance se apoya en el aumento de las exportaciones de productos industriales (+4,8%) y del sector agroalimentario (+4,3%), confirmando la función logística del puerto como enlace directo entre la producción nacional y los mercados exteriores.
La dimensión humana del tráfico también mantiene una evolución positiva. En 2025, el puerto acogió 3.220.422 pasajeros y 895.341 vehículos, con incrementos respectivos del 5,7% y del 5%. La operación Marhaba se desarrolló en condiciones consideradas óptimas, gracias en particular a la generalización del sistema de billete cerrado, destinado a coordinar mejor los flujos con la capacidad real de las flotas marítimas.
En un contexto de ajustes a corto plazo, el segmento del automóvil continúa a la baja. El tráfico de vehículos cayó un 12% en 2025, hasta 526.862 unidades, repartidas entre 327.569 vehículos exportados desde las plantas de Renault en Melloussa y SOMACA en Casablanca, 126.874 unidades procedentes del centro de Stellantis en Kenitra, y 39.751 vehículos en transbordo. No obstante, esta caída no refleja un cambio estructural, sino ajustes de producción ligados a la evolución de la demanda internacional y a la reorganización de los flujos mundiales del automóvil, aunque pone de relieve la dependencia parcial del puerto respecto a los ciclos de la industria manufacturera.

Otro cambio destacado es la reducción del número total de escalas, que descendió a 16.686 movimientos, un 4,5% menos que el año anterior. Esta bajada se explica principalmente por cambios en el segmento Ro-Pax, con la sustitución de algunos buques por otros de mayor capacidad. Al mismo tiempo, el informe destaca que Tanger Med recibió 1.319 megabuques de más de 290 metros de eslora, un aumento del 8,4%, reflejo tanto de las estrategias de optimización de las navieras como de la capacidad del complejo portuario para mover más mercancía con menos escalas, mejorando así la eficiencia operativa.
Los resultados de 2025 confirman la solidez de las infraestructuras y del modelo operativo de Tanger Med, cuya evolución contrasta con algunas de las tensiones que afectan al comercio marítimo mundial. El crecimiento simultáneo de los tonelajes, del tráfico de contenedores y de los flujos energéticos refuerza su posición como plataforma de referencia en el Mediterráneo y en África, una trayectoria que ha sabido resistir factores externos como la evolución de la demanda industrial europea, la volatilidad de los mercados energéticos, las decisiones logísticas de las grandes navieras y los ciclos de producción de los sectores exportadores.
