En Laâyoune: el mercado Al Hizam se consolida como una infraestructura de referencia. Mucho más que un simple espacio de intercambio comercial, este enclave moderno está redefiniendo los estándares del comercio de proximidad en la capital de las provincias del Sur, al combinar organización, comodidad y servicios integrados.
Inaugurado en 2022, este mercado de nueva generación busca ordenar la dinámica económica local y poner fin al comercio informal que ocupaba el espacio público. Su diseño aspira a mejorar las condiciones de trabajo de los comerciantes y a ofrecer a los consumidores un entorno que cumpla con las normas de higiene y seguridad.
Según Issam El Miri, director de mercados municipales de Laâyoune, el proyecto se enmarca en una estrategia global para modernizar las infraestructuras comerciales de la ciudad. En declaraciones a Le360, subraya que el mercado Al Hizam ayuda a instaurar una nueva disciplina comercial, gracias al rigor aplicado en todas las etapas de la venta y la compra.
Esta exigencia se traduce en una supervisión estricta de las actividades, controles periódicos y una organización racional de los espacios. El mercado ya no se limita a la mera transacción comercial, sino que se convierte en una palanca de estructuración económica y social.
A lo largo de la visita por los distintos pabellones, se aprecia hasta qué punto este equipamiento ha transformado el entorno del comercio local, al ofrecer un marco atractivo y seguro tanto para los profesionales como para los visitantes.
Los comerciantes consultados sobre el terreno expresan una satisfacción plena. Algunos llegan a calificar el mercado como un «segundo hogar», por la mejora de las condiciones de trabajo respecto a la etapa anterior, marcada por la informalidad y la precariedad.
Un polo económico y social atractivo
Entre los puntos fuertes destaca la presencia de una mezquita integrada en el propio mercado. Con minarete y un sistema de megafonía que cubre todo el recinto, permite el llamamiento oficial a la oración en los horarios reglamentarios, reforzando la dimensión comunitaria del lugar.
El mercado cuenta también con aseos modernos, acordes con las expectativas de los usuarios. Este entorno más cómodo invita, además, a que los visitantes prolonguen su estancia.
A ello se suman cafeterías y espacios de comida rápida, sometidos a un control diario por parte de los servicios municipales. Esta vigilancia contribuye a reforzar la confianza de los consumidores.
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Gracias a estos activos, el mercado atrae no solo a los habitantes de Laâyoune, sino también a comerciantes, inversores y compradores procedentes de toda la región de Laâyoune-Sakia El Hamra e incluso de Dajla. A lo largo del año ofrece una amplia gama de productos, incluidos aquellos especialmente demandados durante el mes de Ramadán.
Más allá de su dimensión económica y social, el mercado de tipo Al Hizam destaca por su identidad arquitectónica. La elección cromática, dominada por tonos marrones y rojizos, evoca de forma sutil la estética de Marrakech, creando un puente simbólico entre las regiones del Reino.
La arquitectura del complejo se inspira en las formas de las fortalezas tradicionales, con puertas de madera trabajadas que remiten al saber hacer de la artesanía marroquí. Esta referencia explícita al patrimonio nacional confiere al recinto una marcada carga identitaria.
