Situada al norte de la ciudad de Dakhla, la planta desalinizadora de agua de mar se construyó entre 2021 y 2025, con una inversión global cercana a 2.500 millones de dírhams. Esta infraestructura estratégica cuenta con una capacidad de producción anual de alrededor de 37 millones de metros cúbicos, destinados a cubrir tanto las necesidades de riego agrícola como el suministro de agua potable para la ciudad y sus alrededores.
Constituye un avance importante para hacer frente al estrés hídrico y reforzar la seguridad hídrica de la región.
El proyecto se enmarca en un modelo de desarrollo innovador basado en el enfoque integrado «Agua – Energía – Alimentación». La planta desalinizadora funciona íntegramente con energía eólica limpia. Con este fin, se puso en servicio un parque eólico con una capacidad instalada de 60 MW, lo que convierte a esta infraestructura en una referencia nacional en materia de acoplamiento entre desalinización y energías renovables, y refuerza la orientación hacia una economía de bajas emisiones de carbono.
La capacidad nominal de producción alcanza aproximadamente 100.000 m³ diarios, es decir, cerca de 37 millones de m³ al año. De ese volumen, alrededor de 30 millones de m³ se destinan al riego de 5.000 hectáreas de tierras agrícolas, mientras que 7 millones de m³ se reservan para el abastecimiento de agua potable de Dakhla y de las zonas cercanas.
Más allá de su alcance ambiental, el proyecto constituye también una palanca estructurante de desarrollo económico y social para la región.
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Esta planta desalinizadora debería contribuir de manera significativa al desarrollo de cultivos de alto valor añadido, reforzar la atractividad territorial para las inversiones agrícolas y generar cerca de 10.000 empleos permanentes, directos e indirectos.
El proyecto ilustra asimismo un modelo consolidado de asociación público-privada (PPP), que involucra en particular a las empresas Nareva y Engie. Esta configuración refleja la confianza de los inversores en el clima de negocios en Marruecos y consolida la posición del Reino como actor regional de referencia en los sectores de las energías renovables y la desalinización del agua.
