Turismo y resiliencia: el Top 20 de los países africanos según el Travel & Tourism Development Index

23 países africanos figuran en la clasificación Travel & Tourism Development Index 2026 del Foro Económico Mundial (WEF)

El 07/10/2026 a las 12h30

El informe 2026 del Travel & Tourism Development Index analiza el potencial de los países para transformar la demanda turística en un desarrollo del sector resiliente y capaz de generar valor para las empresas y las comunidades. En el norte de África, Egipto y Marruecos destacan, mientras que África austral presenta un notable impacto socioeconómico y África subsahariana registra el avance más lento.

El Foro Económico Mundial acaba de publicar su Travel & Tourism Development Index (TTDI) 2026. El informe clasifica a 110 economías, entre ellas 23 africanas. La edición llega en un contexto de récords mundiales: 1.500 millones de turistas internacionales en 2025, una contribución total de los viajes y el turismo de 11,6 billones de dólares y 366 millones de empleos sostenidos, aproximadamente uno de cada nueve puestos de trabajo en el mundo.

Pero el Foro Económico Mundial (WEF) advierte de que «el crecimiento ya no es el desafío. Gestionarlo sin debilitar los sistemas, las comunidades y los activos de los que depende el éxito del turismo a largo plazo es la oportunidad».

Esta frase del prólogo del informe, firmado por Kiva Allgood, directora general del Foro Económico Mundial, y Cara Morton, directora general de Zurich Insurance Group, resume el cambio de enfoque del TTDI 2026.

Conviene hacer una precisión metodológica. El TTDI no mide el rendimiento turístico, es decir, llegadas, gasto o ingresos, sino los factores y las políticas que permiten un desarrollo sostenible y resiliente del sector.

En otras palabras, evalúa las condiciones estructurales: entorno empresarial, seguridad, salud, capital humano, TIC, prioridad política, apertura, competitividad de precios, infraestructuras, recursos naturales y culturales y sostenibilidad.

Las revisiones de los datos y los ajustes de los indicadores limitan además la comparación con ediciones anteriores. Las cifras correspondientes a 2019, 2021 y 2024 han sido recalculadas.

De los 23 países africanos incluidos en la clasificación, el Top 20 está encabezado por Mauricio (59.º, con una puntuación de 4,07), Sudáfrica (61.º, 3,99), Egipto (63.º, 3,97) y Marruecos (70.º, 3,84). A continuación aparecen Tanzania (74.º, 3,70), Kenia (77.º, 3,67), Túnez (82.º, 3,62), Botsuana (84.º, 3,57) y Argelia (89.º, 3,52).

Namibia (90.º, 3,50), Ruanda (91.º, 3,47), Zambia (96.º, 3,37), Ghana (97.º, 3,35) y Senegal (99.º, 3,29) también forman parte del Top 20 africano.

El grupo se completa con Zimbabue (101.º, 3,27), Costa de Marfil (102.º, 3,26), Nigeria (104.º, 3,20), Angola (105.º, 3,18), Benín (106.º, 3,13) y Malaui (107.º, 3,08).

Por detrás, Camerún (108.º, 3,05), Sierra Leona (109.º, 2,91) y Mali (110.º, 2,75) cierran la clasificación africana. Estos tres países, sin embargo, quedan fuera del Top 20.

El trío de cabeza presenta una evolución desigual. Mauricio pierde tres puestos desde 2024, aunque mejora un 2% su puntuación. Sudáfrica también retrocede tres posiciones y un 0,5% en puntuación, aunque acumula una mejora del 3,1% desde 2019.

Egipto baja dos puestos desde 2024, pero avanza siete posiciones y mejora un 7,1% su puntuación desde 2019. Sobre todo, el país es la economía mejor posicionada del mundo en competitividad de precios. Se trata de una ventaja decisiva en un contexto en el que el 75% de las economías analizadas ha visto deteriorarse su competitividad en precios entre 2024 y 2026 y en el que la media mundial de este pilar cayó un 3,1%.

Marruecos registra el mayor salto de un país africano en la clasificación desde 2024, con siete puestos ganados y un aumento del 5,5% en su puntuación. Desde 2019, el Reino ha avanzado una posición y un 3,9% en puntuación. Tanzania (+2 puestos, +1,3%), Kenia (+2 puestos, +1,2%), Argelia (+4 puestos, +3,6%) y Nigeria (+3 puestos, +4%) también muestran una evolución positiva.

Costa de Marfil registra el mayor incremento africano de puntuación desde 2019, con un 7,5%, acompañado de una mejora de cuatro puestos. Senegal, Zimbabue, Zambia, Malaui y Ruanda también avanzan, aunque de forma más moderada.

El informe es claro. África subsahariana registra la menor mejora, con un 1,1% entre 2024 y 2026. La región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) avanzó un 2,5%.

África del Norte, considerada como subregión independiente, presenta una puntuación media de 3,74 en el TTDI. África austral alcanza 3,48, África Oriental 3,60 y África Occidental 3,12. En conjunto, África subsahariana se queda en 3,36.

África del Norte frente a África subsahariana: la gran brecha

Los distintos pilares reflejan la misma fractura. África del Norte registra una competitividad de precios de 5,60, frente a 4,85 en África subsahariana, 5,19 en África austral, 4,77 en África Occidental y 4,55 en África Oriental. Egipto impulsa especialmente este resultado.

Pero las infraestructuras turísticas siguen siendo el principal punto débil: los servicios e infraestructuras turísticas obtienen una puntuación de 2,62 en África del Norte, frente a 1,70 en África subsahariana, 1,48 en África Occidental, 1,73 en África Oriental y 2,01 en África austral.

Las infraestructuras de transporte aéreo alcanzan 3,83 en África del Norte, frente a 2,83 en África subsahariana, 3,22 en África Oriental, 2,77 en África austral y 2,63 en África Occidental. En cuanto a las infraestructuras terrestres y portuarias, la puntuación es de 3,13 en África del Norte, 2,82 en África subsahariana, 3,22 en África Oriental, 2,75 en África Occidental y 2,59 en África austral.

La salud y la higiene amplían aún más la brecha: 2,44 en África subsahariana, 1,97 en África Occidental, 2,68 en África Oriental y 2,69 en África austral, frente a 4,18 en África del Norte.

Los recursos culturales obtienen 1,52 en África subsahariana, 1,44 en África Oriental, 1,51 en África Occidental y 1,60 en África austral, frente a 2,76 en África del Norte. Los recursos no relacionados con el ocio alcanzan 1,52 en África subsahariana, 1,41 en África Occidental, 1,46 en África Oriental y 1,71 en África austral, frente a 2,43 en África del Norte.

Sin embargo, sería reduccionista analizar África únicamente desde el punto de vista de sus carencias. El TTDI revela una paradoja. África austral obtiene una puntuación de 5,18 en el pilar de impacto socioeconómico de los viajes y el turismo, la más alta del mundo. África subsahariana alcanza 4,75, África Oriental 4,62 y África Occidental 4,51.

Son puntuaciones superiores a las de Europa Occidental (3,65) y Europa Meridional (3,97). El informe destaca que estas regiones «obtienen puntuaciones relativamente elevadas en impacto socioeconómico, lo que pone de relieve la importancia del turismo para las economías locales pese a las limitaciones estructurales».

Hay otra paradoja: Camerún, 108.º en la clasificación general, es la economía mejor posicionada del mundo en sostenibilidad de la demanda turística. Esto demuestra que la gestión de los flujos, la estacionalidad y la congestión no está necesariamente vinculada al nivel de desarrollo.

Pero Camerún pierde dos puestos desde 2024 y un 1,1% de su puntuación. La sostenibilidad de la demanda no basta para compensar las carencias en infraestructuras, servicios y capital humano.

Aviación, inversión y mano de obra: las tres presiones

El contexto internacional también pesa. La escalada del conflicto en Oriente Medio ha cerrado un corredor aéreo crítico que conecta Europa, Asia, Australia y África.

En abril de 2026, el tráfico de las aerolíneas de Oriente Medio cayó un 46,6% interanual, provocando una contracción del 3,4% del tráfico aéreo mundial, la primera desde la recuperación posterior a la pandemia.

Para los destinos africanos, esta dependencia de los hubs y corredores situados fuera del continente constituye un importante riesgo operativo.

La inversión tampoco acompaña. El informe señala que la inversión de capital en viajes y turismo lleva rezagada respecto a la demanda desde 2022 y que esta brecha podría mantenerse hasta 2033. Las infraestructuras terrestres y portuarias permanecen estancadas a escala mundial, con un crecimiento del 0% y solo el 45% de las economías registrando avances.

En África, las necesidades son enormes. Sin embargo, el entorno empresarial permanece estancado: menos de la mitad de las economías analizadas han mejorado su puntuación.

En África del Norte, este pilar alcanza 3,59; en África subsahariana, 3,56; y en África Occidental, 3,27. El acceso a la financiación, la estabilidad de las políticas y el clima de inversión siguen siendo obstáculos.

La mano de obra constituye la tercera presión. El sector podría enfrentarse a una escasez de 43 millones de trabajadores de aquí a 2035, lo que supondría situarse un 16% por debajo de las necesidades previstas. En los sectores del alojamiento, la restauración y el ocio, el 55% de las empresas señala dificultades para atraer talento, frente al 37% en el conjunto de las actividades económicas.

En África, los recursos humanos y el mercado laboral obtienen una puntuación de 3,35 en África del Norte, 3,81 en África subsahariana, 4,01 en África Oriental, 3,89 en África austral y 3,62 en África Occidental. La falta de competencias limita la calidad de los servicios y la adaptación al entorno digital.

La preparación para las TIC, o ICT Readiness, que mide la capacidad de una economía para disponer y utilizar tecnologías de la información y la comunicación, así como servicios digitales, es uno de los pilares que más ha mejorado en el mundo, con un avance del 3,2% y progresos en el 91% de las economías. Los países emergentes están reduciendo distancias, con un avance del 4,9%, frente al 1,6% de las economías avanzadas.

En África, las puntuaciones siguen por debajo de la media mundial de 5,2: 4,47 en África del Norte, 4,26 en África austral, 4,21 en África Oriental, 4,08 en África subsahariana y 3,87 en África Occidental.

La inteligencia artificial está reconfigurando la competencia. La proporción de las grandes empresas turísticas que mencionan la IA en sus informes anuales pasó del 4% en 2022 al 35% en 2024, mientras que el 45% del capital riesgo destinado al sector se dirigió a soluciones basadas en IA durante el primer semestre de 2025. Para África, esto supone tanto una amenaza de quedarse atrás como una oportunidad para dar un salto tecnológico.

En definitiva, el Top 20 africano del TTDI 2026 muestra avances reales: Egipto se sitúa como líder mundial en competitividad de precios, Marruecos registra un fuerte progreso, mientras Tanzania, Kenia, Ruanda y Argelia avanzan y África austral se consolida como líder mundial en impacto socioeconómico. Pero el informe también revela un desfase estructural: África subsahariana progresa más lentamente, las infraestructuras turísticas, aéreas y terrestres siguen siendo insuficientes, la salud y la higiene presentan importantes carencias y la inversión no avanza al ritmo de la demanda.

El informe lo resume así: «la cuestión ya no es saber si los destinos pueden atraer visitantes. Se trata de saber si pueden transformar la demanda en un desarrollo turístico sostenible y resiliente que genere valor duradero para las empresas, las comunidades y los destinos». Para África, esto implica invertir en servicios, transporte, energía, agua, formación, digitalización y gestión de los flujos turísticos.

Diversificar la actividad, proteger el acceso y la visibilidad, competir por valor y no por precio, gestionar el crecimiento para preservar la aceptación social y reforzar la mano de obra. Estas cinco prioridades del TTDI 2026 constituyen una hoja de ruta para el continente. África cuenta con los recursos naturales y culturales. Lo que necesita son los sistemas capaces de transformar esos activos en valor compartido.

Por Modeste Kouamé
El 07/10/2026 a las 12h30