Mauritania reacciona con firmeza ante la entrada de vehículos del Polisario

El 24/02/2026 a las 16h44

El sábado 21 de febrero, tres vehículos pertenecientes a las milicias del Polisario, entre ellos un camión con una carga sospechosa, penetraron en el norte del territorio mauritano procedentes de Argelia. Rápidamente localizados por un dron de reconocimiento y posteriormente interceptados por una patrulla del ejército mauritano, estos vehículos transportaban probablemente algo más que las habituales mercancías de contrabando. La gravedad de los hechos se ve acentuada por el hecho de que el régimen de Argel haya enviado de urgencia a un responsable del Polisario a Nuakchot con el objetivo de contener la viva ira de las más altas autoridades locales. Sin éxito.

Menos de cuarenta y ocho horas después del incidente en la frontera entre Mauritania y Argelia, marcado por la interceptación de tres vehículos, entre ellos un camión, pertenecientes a las milicias del Polisario, el régimen argelino envió de inmediato una delegación de separatistas del Polisario con el fin de contener la viva indignación que las más altas autoridades mauritanas acababan de expresar abiertamente.

El lunes 23 de febrero, el presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, accedió a recibir, en un clima tenso, a tres miembros del Polisario que habían llegado de urgencia a Nuakchot. Frente a Hamma Salama, presidente del supuesto parlamento del Polisario, el jefe del Estado mauritano, pese a ser conocido por su proverbial calma y su gran capacidad de escucha, reprendió severamente a sus interlocutores durante unos breves minutos antes de dar por terminada la reunión. Los visitantes ni siquiera tuvieron derecho a dirigirse a las cámaras de la televisión mauritana, como dicta el protocolo. En su lugar, un escueto comunicado del servicio de comunicación de la Presidencia se limitó a anunciar, en dos breves frases, la celebración de este corto encuentro. Únicamente para indicar que Ghazouani había recibido a una delegación del Polisario encabezada por Hamma Salama y que Nani Ould Chrougha, ministro del Gabinete presidencial, estuvo presente en la reunión.

Ni una sola palabra sobre los motivos u objetivos de esta visita, ni sobre un eventual mensaje, verbal o escrito, transmitido por esta delegación de indeseables. Ni siquiera los medios separatistas lograron ocultar la gravedad de los hechos reprochados por las autoridades mauritanas, alegando que Hamma Salama había llegado a Nuakchot en calidad de enviado especial del jefe de los separatistas, Brahim Ghali, y que había abordado con Ghazouani las «relaciones bilaterales y cuestiones de interés común». Nada sobre el incidente de los tres vehículos sospechosos del Polisario.

El sábado pasado, cuando un medio marroquí informó de la incursión de tres vehículos del Polisario en territorio mauritano, algunos pensaron que no se trataba más que de contrabandistas que pretendían dar salida a productos de ayuda alimentaria internacional, desviados de manera recurrente por los dirigentes del Polisario. La ausencia de reacción de los medios mauritanos ante esta interceptación hacía pensar que el incidente se limitaba a un simple suceso menor. Sin embargo, el silencio del servicio de comunicación del ejército mauritano habría venido motivado por el descubrimiento de una carga particular, transportada y escoltada por milicianos armados del Polisario.

Aunque el ejército mauritano no ha divulgado esta información, tampoco la ha desmentido, cuando habitualmente se muestra rápido a la hora de refutar cualquier información falsa relativa a una presunta violación de las fronteras del país. Cabe recordar el contundente desmentido emitido por el Estado Mayor del ejército mauritano en noviembre de 2021, en respuesta a las alegaciones argelinas según las cuales camiones argelinos habrían sido bombardeados por el ejército marroquí en pleno territorio mauritano.

Lo que sí resulta cierto es que este nuevo incidente, cuyo grado de gravedad parece considerable, pondrá fin de manera definitiva a la siba que el Polisario, alentado por el régimen argelino, ha intentado instaurar históricamente en el norte de Mauritania, y en particular en sus fronteras con el Sáhara marroquí. Incluso el propio ejército argelino se ha entregado a estas maniobras perniciosas al violar en dos ocasiones, en mayo y en diciembre de 2025, las fronteras septentrionales de Mauritania. Estas violaciones quedaron al descubierto gracias a imágenes captadas por drones chinos, modelo BZK-005, adquiridos por el ejército mauritano en 2024.

Queda ahora por aclarar los detalles internos de este incidente. ¿Estaban las milicias del Polisario transportando armas con el objetivo de atacar desde territorio mauritano posiciones del ejército marroquí? ¿Pretendían entregar armamento a los movimientos terroristas del Sahel? Incluso la hipótesis de una importante carga de drogas no puede descartarse.

Por Mohammed Ould Boah
El 24/02/2026 a las 16h44