Los campamentos de Tinduf han servido de matriz a trayectorias yihadistas que hoy alimentan las guerras del Sahel. Su padre, Adnan Abou Walid al-Sahraoui, antiguo cuadro militar del Polisario, fundó el Estado Islámico en el Gran Sahara. El hijo, Abou al-Bara al-Sahraoui, también nacido en Tindouf, le sucede ahora y encarna esta continuidad explosiva entre separatismo, santuarios argelinos y terrorismo saheliano.