Cómo Bélgica se ha convertido en el nuevo pilar europeo del apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara

Le ministre des Affaires étrangères Nasser Bourita et son homologue belge Maxime Prévot, le 2 mars 2026 à Rabat.

El ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y su homólogo belga, Maxime Prévot, el 2 de marzo de 2026 en Rabat.

El 11/03/2026 a las 11h46

VídeoAl respaldar el plan de autonomía presentado por Marruecos como «la base más seria, más creíble y más realista» e inscribir su acción en el marco de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, Bélgica se impone desde ahora como uno de los apoyos europeos más firmes y audaces a la integridad territorial del Reino, por delante de muchos otros países del continente. Esta posición se inscribe en una dinámica diplomática iniciada hace varios meses y abre una nueva etapa en las relaciones entre Rabat y Bruselas. Los detalles.

La visita a Rabat, el pasado 2 de marzo, del viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores, Asuntos Europeos y Comercio Exterior del Reino de Bélgica, Maxime Prévot, marca una etapa significativa en la evolución de la posición de Bruselas sobre la cuestión del Sáhara marroquí. Por la claridad de sus declaraciones y la coherencia de la política que reflejan, Bélgica aparece ahora como uno de los apoyos más explícitos a la integridad territorial del Reino de Marruecos y a su soberanía sobre sus provincias del sur. A escala europea, esta toma de posición destaca por su peso político: se sitúa en línea con del respaldo ya expresado por Bélgica en la declaración conjunta de 23 de octubre de 2025 y fue reiterada oficialmente en Rabat el 2 de marzo de 2026.

En Rabat, el 2 de marzo, Maxime Prévot expresó con especial claridad la orientación de la política belga sobre la cuestión del Sáhara marroquí. «La iniciativa marroquí para la negociación de un estatuto de autonomía, presentada en 2007 bajo el impulso de Su Majestad el rey Mohammed VI, y que prevé que esta región se inscriba en el marco de la soberanía del Reino de Marruecos y de su unidad nacional, constituye para el Reino de Bélgica la base más seria, más adecuada, más creíble y más realista para alcanzar una solución política justa y duradera. Y es a la luz de esta convicción que Bélgica actúa desde ahora en los planos diplomático y económico en consonancia con esta postura», declaró. Esta declaración sitúa a Bélgica en el círculo de los países europeos que consideran explícitamente el plan de autonomía marroquí como la base central para resolver el diferendo regional en torno al Sáhara.

La declaración constituye la confirmación de una posición clara, progresiva y ahora plenamente asumida por Bruselas. Se inscribe en una trayectoria diplomática iniciada hace varios meses y marcada por una convergencia cada vez mayor entre Rabat y Bruselas. Esta evolución se enmarca, en particular, en la continuidad de la posición expresada en la Declaración conjunta firmada en Bruselas el 23 de octubre de 2025.

En ese importante documento político, ambos Reinos afirmaron una comprensión compartida de la importancia existencial de la cuestión del Sáhara para Marruecos y situaron explícitamente la región en el marco de la soberanía y de la unidad nacional del Reino.

Coherencia diplomática

La posición belga también ha quedado confirmada en el funcionamiento concreto de la diplomacia y de los servicios consulares del país. El pasado 2 de diciembre, Maxime Prévot reiteró el compromiso de Bélgica de actuar en los planos diplomático y económico en coherencia con su nueva posición sobre el Sáhara marroquí.

Durante su intervención ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Bélgica, el viceprimer ministro subrayó que el consulado general de Bélgica en Rabat es competente para todo el Reino de Marruecos sin distinción regional, incluida la región del Sáhara en lo que respecta a los servicios y la asistencia consular. También precisó que los ciudadanos belgas residentes en las provincias del sur están registrados allí y reciben servicios consulares en las mismas condiciones que sus compatriotas establecidos en otras regiones de Marruecos. Del mismo modo, la asistencia consular se presta a los belgas que se encuentran de paso por esa región.

Esta nueva posición constituye ahora la base de una relación renovada y más dinámica que nunca entre Rabat y Bruselas. Durante la visita del 2 de marzo, el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, resumió el alcance y la profundidad de la relación entre ambos países.

«Nuestra relación, aunque históricamente antigua —pues se remonta a más de 160 años, desde el acuerdo firmado entre los dos países— atraviesa en los últimos años uno de sus mejores momentos», afirmó, apoyándose en cifras. Bélgica es actualmente el decimotercer socio comercial de Marruecos y su principal socio en Europa central. Las relaciones comerciales entre ambos países han experimentado un notable desarrollo en los últimos años. Solo el año pasado, el crecimiento de los intercambios comerciales superó el 14%.

Bélgica también figura entre los inversores relevantes en Marruecos, situándose en el puesto 16 entre los países inversores en el Reino. Asimismo, el país se encuentra entre los principales mercados emisores de turistas hacia Marruecos. El año pasado, cerca de 300.000 viajeros belgas visitaron el Reino.

Seguridad y defensa, nuevas vías de cooperación

«Tampoco olvidamos que las transferencias de los marroquíes residentes en Bélgica ocupan el quinto lugar a escala mundial. El objetivo, como hemos señalado, es que Bélgica figure dentro de dos años entre los diez principales socios económicos y comerciales del Reino de Marruecos. En el plano consular, conviene recordar que entre Marruecos y Bélgica existe un importante puente humano, formado por cerca de 800.000 marroquíes residentes en Bélgica», recordó Bourita.

Por su parte, Maxime Prévot subrayó las nuevas perspectivas abiertas por este acercamiento, especialmente en los ámbitos de la seguridad y la estrategia. Ambos países preparan el lanzamiento de un diálogo estratégico para hacer frente a amenazas comunes como el tráfico de drogas, la criminalidad transnacional, el terrorismo y la radicalización. Una cooperación reforzada que calificó de «preciosa, apreciada y esencial».

Marruecos ha sido además invitado a participar en el BEDEX (Brussels European Defence Exhibition), la mayor feria de defensa organizada por Bélgica, prevista para los días 12 y 13 de marzo. Estas perspectivas reflejan la voluntad común de reforzar la cooperación en ámbitos estratégicos donde convergen los intereses de ambos países.

El alcance de la posición belga supera ampliamente el marco bilateral. Bélgica ocupa una posición central dentro de la Unión Europea. Bruselas alberga las principales instituciones europeas, entre ellas la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y parte de las actividades del Parlamento Europeo. Esta concentración institucional confiere a la capital belga un papel particular en la dinámica de las posiciones diplomáticas dentro de la Unión.

Al situarse a la vanguardia del apoyo a la marroquinidad del Sáhara, Bélgica contribuye a abrir el camino a otras capitales europeas. De hecho, la 15ª sesión del Consejo de Asociación entre el Reino de Marruecos y la Unión Europea, celebrada en Bruselas a finales de enero pasado, marcó una etapa importante en esta evolución.

Las discusiones concluyeron con la adopción de una nueva posición europea sobre la cuestión del Sáhara marroquí: un apoyo claro a la propuesta de autonomía como LA solución al conflicto.

Por Tarik Qattab
El 11/03/2026 a las 11h46