Prevista para finales de abril, la revisión estratégica del mandato de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental anuncia un giro decisivo en la gestión del dossier. Impulsada por una resolución de 2025 del Consejo de Seguridad que consagra la primacía de la autonomía, una dinámica diplomática plenamente favorable al Reino y un firme compromiso de Estados Unidos, esta etapa marca el recentramiento del proceso onusiano en torno al plan marroquí y, por tanto, de su misión sobre el terreno. Atrás queda el referéndum, considerado inviable, o el mantenimiento de la paz. Se abre paso la implementación de la solución planteada por Rabat.