Los ministros de Equipamiento de Marruecos y Mauritania firmaron el lunes 21 de septiembre en Rabat un convenio marco para ampliar la carretera que conecta El Guerguerat con las principales ciudades mauritanas, Nuadibú y Nuakchot, y con Senegal. Más allá de su dimensión estratégica, el acuerdo supone también un importante paso diplomático para el Gobierno mauritano, que desmiente las afirmaciones de Argelia, según las cuales Mauritania nunca había reconocido oficialmente la legalidad del paso de El Guerguerat.
Los ministros de Equipamiento, Nizar Baraka y Ely Ould El Veirik, firmaron el lunes en Rabat un acuerdo destinado a rehabilitar y ampliar la carretera que conecta el paso fronterizo de El Guerguerat con la capital mauritana, Nuakchot, pasando por Nuadibú, la capital económica del país.
Las redes viarias de ambos países vecinos quedaron conectadas y aseguradas desde el 13 de noviembre de 2020, tras la intervención de las Fuerzas Armadas Reales, que restablecieron la libre circulación de bienes y personas entre Marruecos, Mauritania y los países de África Occidental, poniendo fin a los bloqueos de las milicias del Polisario.
Sin embargo, la intensidad del tráfico registrada en los últimos años en la carretera costera entre Marruecos y Mauritania, utilizada a diario por decenas y, en ocasiones, cientos de camiones, ha sometido a una fuerte presión a esta infraestructura que atraviesa una zona situada entre el mar y el desierto. Con el objetivo de modernizar este tramo de la carretera Tánger-Lagos, Marruecos y Mauritania han sellado una alianza para rehabilitar la vía que une El Guerguerat con Nuakchot. La designación de una oficina de estudios, la puesta en común de las capacidades técnicas de ambos países y un mecanismo de seguimiento y control de las obras son algunos de los aspectos contemplados en el convenio firmado el lunes en Rabat, ampliamente cubierto por la prensa mauritana.
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El medio mauritano señala que la carretera que conecta Nuakchot, Nuadibú y el PK 55, puesto fronterizo mauritano situado frente al de El Guerguerat, tiene una longitud aproximada de 480 kilómetros. «Representa el principal eje terrestre para el tráfico de camiones y pasajeros entre Marruecos y Mauritania, mientras que los proyectos actualmente en marcha al sur de Marruecos permitirán prolongarlo hacia Senegal».
Zoom Info estima también que, con la ejecución de estos proyectos, «se perfilará claramente un eje terrestre estratégico que conectará Tánger con el sur de Marruecos y, posteriormente, con Nuadibú, Nuakchot y Rosso, hasta llegar a Saint-Louis y Dakar, reforzando así la conexión entre el norte y el oeste de África a través del territorio mauritano».
Esta carretera constituye, en efecto, un importante tramo de la red regional cuya ampliación permitirá completar los proyectos viarios actualmente en fase de finalización en Marruecos, donde la vía rápida Tiznit-Dajla, que se dirige hacia el norte de Mauritania, está prácticamente terminada. Paralelamente, el tramo de autopista que conecta Dakar con Saint-Louis, ciudad situada en la frontera sur de Mauritania, se encuentra en su fase final de ejecución. A ello se suma la construcción del puente sobre el río Senegal, que permitirá agilizar el transporte por carretera entre Mauritania, Marruecos, Senegal y el conjunto de África Occidental.
Este nuevo acuerdo viario entre Marruecos y Mauritania, después del firmado para conectar Smara con Bir Mogreïn, la ciudad situada más al norte de Mauritania, podría generar malestar en Argel, cuyo régimen ha sostenido durante años que Mauritania no reconocía la legalidad del paso de El Guerguerat por la ausencia de un acuerdo firmado entre ambos países sobre esta cuestión. Sin embargo, este paso se ha consolidado como un auténtico pulmón económico para Mauritania, ya que actualmente canaliza una parte importante de sus importaciones.
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De hecho, en un intento infructuoso por competir con El Guerguerat, que Argel consideró, esta vez con razón, como un reconocimiento tácito por parte de Nuakchot de la marroquinidad del Sáhara, el régimen argelino multiplicó sus iniciativas mediante proyectos con Mauritania que no llegaron a materializarse. El paso fronterizo entre ambos países quedó en nada, al igual que la zona de libre comercio. Incluso la carretera Tinduf-Zuérate, cuyo inicio de obras el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune simuló lanzar en febrero de 2024 en presencia de su homólogo mauritano, que había viajado expresamente a Tinduf, terminó también relegada a los espejismos del desierto.
