Marruecos ha situado la seguridad hídrica y la adaptación al cambio climático entre sus principales prioridades nacionales. Así lo destacó el embajador del Reino en Italia, Youssef Balla, durante la segunda reunión ministerial de la Unión por el Mediterráneo (UPM) dedicada al agua, celebrada en Roma. La información fue difundida por la agencia italiana Agenzia Nova.
Según el diplomático marroquí, Rabat está desarrollando una estrategia basada en la diversificación de los recursos hídricos, combinando la movilización de fuentes convencionales con el desarrollo acelerado de recursos no convencionales. Esta política incluye la construcción de presas, las infraestructuras de transferencia de agua, el desarrollo del desalado de agua de mar y la reutilización de aguas residuales.
La estrategia contempla asimismo la protección de los acuíferos, una utilización más eficiente del agua y una mejor gestión de la demanda. Para Marruecos, estas medidas son cada vez más necesarias ante la presión creciente sobre los recursos naturales y los efectos del cambio climático.
Marruecos reclama una respuesta mediterránea
Balla subrayó que ningún país puede afrontar por sí solo un desafío de esta magnitud. En este sentido, defendió una cooperación más estrecha entre los países mediterráneos, basada en el intercambio de experiencias, la innovación, la transferencia de tecnología, la formación y la movilización de financiación, especialmente en favor de los países y comunidades más expuestos al estrés hídrico.
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El embajador marroquí advirtió además de que las sequías prolongadas, las olas de calor, los episodios de lluvias extremas y la creciente presión sobre los recursos están convirtiendo el agua en una cuestión estratégica para todo el Mediterráneo. Marruecos, aseguró, seguirá participando activamente en la cooperación dentro de la UPM para mantener la seguridad hídrica entre las prioridades de la agenda regional.
La cuestión adquiere una dimensión especialmente relevante para el Reino, que en los últimos años ha acelerado el desarrollo de infraestructuras destinadas a diversificar sus fuentes de abastecimiento y reforzar su resiliencia frente a la escasez de agua.
Una agenda común para 2026-2030
La segunda reunión ministerial de la UPM sobre el agua, copresidida por Italia, Jordania y la Comisión Europea, reunió en Roma a representantes de unos 40 países con el objetivo de definir una respuesta común a los desafíos hídricos y climáticos que afronta la región mediterránea.
El encuentro concluyó con la adopción de una segunda Declaración Ministerial de la UPM sobre el agua, que establece las principales prioridades de la cooperación regional para el periodo 2026-2030. La primera reunión ministerial de este tipo se celebró en Malta en 2017.
Entre las iniciativas acordadas figura la Iniciativa de Roma sobre el Agua, destinada a convertir los compromisos políticos en proyectos concretos mediante la movilización de inversiones, asistencia técnica y transferencia de conocimientos.
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Los ministros también aprobaron instrumentos regionales destinados a reforzar la relación entre agua, energía, alimentación y ecosistemas, además de mecanismos de financiación del sector hídrico y herramientas para avanzar en la digitalización de la gestión del agua.
Para Marruecos, esta nueva dinámica mediterránea supone una oportunidad para compartir su experiencia en materia de gestión de recursos hídricos y, al mismo tiempo, reforzar la cooperación internacional frente a un desafío que afecta cada vez más directamente al desarrollo económico, la agricultura, la seguridad alimentaria y la estabilidad social de la región.
