Empleo, ética, ciberseguridad, energía… los grandes desafíos que plantea la IA debatidos en la UEMF

Durante los Encuentros sobre la Alianza de Civilizaciones organizados por la Universidad Euromed de Fez, el lunes 27 de abril de 2026. (Y. Jaoual/Le360)

El 28/04/2026 a las 08h22

VídeoLa Universidad Euromed de Fez acoge, los días 27 y 28 de abril, los Encuentros sobre la Alianza de Civilizaciones. Unos 2.100 participantes procedentes de 74 países debaten sobre el futuro de la humanidad frente al desafío de la inteligencia artificial. Mostapha Bousmina, presidente de la UEMF, resume la cuestión: esta revolución tecnológica promete mucho, pero plantea profundas interrogantes sobre el lugar del ser humano, los equilibrios sociales y el devenir de nuestra civilización. Los detalles.

Los Encuentros de la Universidad Euromed de Fez (UEMF) sobre la Alianza de Civilizaciones se inauguraron este lunes 27 de abril con la participación de personalidades institucionales, académicas y científicas de alto nivel, llamadas a explorar, durante dos días, el futuro de la civilización humana ante el reto de la inteligencia artificial.

Mostapha Bousmina, presidente de la UEMF, abrió los trabajos planteando la cuestión sin rodeos: «Estamos asistiendo a un desarrollo fulgurante de la inteligencia artificial y ya a la posible aparición de las primeras formas de superinteligencia, cuyas expresiones aún no conocemos». Los aportes son considerables, pero los desafíos lo son igualmente.

El presidente de la UEMF hizo balance de las transformaciones en curso. Esta revolución tecnológica conlleva enormes promesas, pero también suscita grandes interrogantes sobre el lugar del ser humano, los equilibrios sociales, las formas de gobernanza y, en general, el futuro de la civilización.

A diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, que afectaban a sectores concretos, la IA se extiende a todas las actividades humanas. «Probablemente constituye la transformación más profunda desde la aparición del ser humano». En el ámbito médico, las perspectivas son espectaculares: «La IA revoluciona el diagnóstico médico, mejora la precisión de las intervenciones quirúrgicas, acelera el descubrimiento de nuevos medicamentos y contribuye a aumentar la esperanza de vida».

En los próximos años, la IA podría permitir encontrar remedios para enfermedades hasta ahora consideradas incurables. «Algunos especialistas de Silicon Valley prevén que en pocos años la IA permitirá encontrar tratamientos para enfermedades como el cáncer, la diabetes, el párkinson, el alzhéimer, la esclerosis múltiple o enfermedades respiratorias, y se vislumbra un aumento espectacular de la esperanza de vida», destacó Bousmina.

La IA, combinada con la robótica, también redefine el mundo del trabajo. La interacción hombre-máquina se intensifica y los procesos de producción se transforman. Pero «todo ello plantea cuestiones fundamentales sobre el futuro de la propia especie humana. No se trata de negar ni frenar el progreso, sino de ser lúcidos y adoptar un análisis global para orientar y contener este progreso de modo que esté al servicio de la humanidad y su bienestar. Ese es uno de los objetivos de estos encuentros. No asistimos a un choque de civilizaciones, sino al choque de la civilización humana con la IA».

Los desafíos abordados durante los debates inaugurales fueron numerosos. El primero es el empleo. El segundo, de carácter ético, preocupa aún más: la manipulación de datos, la explotación de información personal y la influencia de los algoritmos sobre la opinión pública. Las redes sociales, amplificadas por la IA, pueden fragilizar las democracias más consolidadas y desestabilizar sociedades enteras. Las fake news y la desinformación erosionan la confianza, alteran el debate público y agravan tensiones entre los pueblos.

Por ello, Bousmina subrayó la necesidad de establecer marcos regulatorios adecuados para luchar contra la desinformación y garantizar la protección de los datos personales. «Pero la regulación debe estar bien equilibrada para no frenar el desarrollo», afirmó, destacando el trabajo de la CNDP y del ministerio encargado de la Transición Digital.

La ciberseguridad constituye un tercer reto crítico. Pero el desafío más preocupante es el armamento: «La IA se introduce en los conflictos y guerras a escala mundial. Estamos solo al comienzo de una nueva categoría de armamento mucho más devastadora», advirtió. De ahí la cuestión de la soberanía tecnológica: no basta con disponer de infraestructuras, es necesario formar competencias nacionales de alto nivel. En este sentido, la UEMF creó en 2017 la primera escuela de ingenieros dedicada íntegramente a la IA en el espacio euro-mediterráneo y africano.

La energía también plantea problemas. Los centros de datos consumen enormes recursos y los algoritmos son extremadamente demandantes en energía. El vínculo con las energías renovables se vuelve, por tanto, imprescindible.

Amal El Fallah Seghrouchni, ministra delegada encargada de la Transición Digital, confirmó la urgencia del debate: «La inteligencia artificial transforma la educación, la salud y todos los sectores de la vida, incluidas cuestiones civilizatorias que debemos debatir. Tenemos más de 74 países representados; es un encuentro de altísimo nivel».

Para Miguel Ángel Moratinos, alto representante de Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, el camino pasa por el diálogo: «La IA generativa sustituye en parte el pensamiento humano. Debemos trabajar juntos para dar una oportunidad al ser humano. ¿Estamos preparados? ¿Estamos dispuestos a preservar la diversidad cultural, religiosa y de creencias? El objetivo es que la humanidad sea quien controle».

Por su parte, Abdelhak Azzouzi, presidente de la Cátedra de Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones en la UEMF, destacó: «La conferencia reúne a más de 70 países y 2.100 participantes para construir una cultura de colaboración y creatividad en torno a una sola familia humana. Es imprescindible desarrollar mecanismos que garanticen una IA respetuosa con las especificidades humanas».

El programa de dos días fue denso y estructurado. Tras la apertura oficial, los debates se organizaron en sesiones plenarias y paralelas.

La primera sesión plenaria trató sobre transparencia, responsabilidad y confianza, con figuras internacionales que debatieron sobre la gobernanza global en la era de la IA. La segunda abordó las aplicaciones y la ética en la salud. Paralelamente, se discutió el vivir juntos en una sociedad globalizada frente a una tecnología potencialmente homogeneizadora.

El evento continúa el martes 28 de abril con un programa centrado en soluciones. Se celebrarán conferencias sobre el futuro común con la IA al servicio del ser humano y sobre los valores humanos compartidos.

Además, se organizarán cuatro sesiones temáticas sobre desarrollo, convivencia digital, ciberseguridad, salud, ciudades inteligentes, sistemas autónomos y robótica.

Los trabajos concluirán con una declaración final que recogerá 148 comunicaciones y recomendaciones destinadas a construir un proceso civilizatorio respetuoso con los valores humanos.

Por Youssra Jaoual
El 28/04/2026 a las 08h22