Según los datos de la plataforma «Maa dialna» del Ministerio de Equipamiento y Agua, el nivel global de llenado de los embalses a nivel nacional se situaba en torno al 61,6% a 1 de febrero de 2026, equivalente a un volumen de 10.300 millones de m³.
La situación evolucionó de forma notable a lo largo del mes. A 27 de febrero, la tasa de llenado alcanzó el 70,3%, con un volumen total de 11.700 millones de m³, lo que supone un aumento de 1.400 millones de m³, es decir, 8,7 puntos porcentuales más entre el 1 y el 27 de febrero de 2026.
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La cuenca del Loukkos lideró el ranking con una tasa de llenado del 95% y un volumen total de 1.800 millones de m³, según las mismas fuentes. Varios embalses alcanzaron el lleno total, entre ellos Oued Al Makhazine (672,8 millones de m³) y Cherif Idrissi (121,6 millones de m³), así como Smir, Ibn Battouta, Moulay Hassan Ben Mehdi, Chefchaouen y Nakhla. El embalse de Dar Khrofa rozó la plena capacidad, con un 99% y 477,9 millones de m³.
Tras alcanzar un nivel de llenado del 160%, así fueron los primeros momentos del aumento del caudal de desembalse de la presa de Oued Al Makhazine, a razón de 794 metros cúbicos por segundo.
La cuenca del Sebú consolidó igualmente su posición, con una tasa global del 85,2% y un volumen destacado de 4.700 millones de m³. Este resultado se explica, en gran parte, por el embalse de Al Wahda, al 88% con 3.100 millones de m³, y el de Idriss I, al 84% con 955,5 millones de m³. Otros embalses como Sahla, Bouhouda, Allal El Fassi y Bab Louta presentaban niveles completos o casi completos.
Resultados desiguales entre cuencas
En la cuenca del Bouregreg, la tasa de llenado alcanzó el 94,5%, con un volumen de 1.020 millones de m³, impulsada principalmente por el embalse de Sidi Mohammed Ben Abdellah, al 95% con 935,2 millones de m³, mientras que Sakia El Hamra se mantenía en niveles más bajos, con un 27%.
El embalse Mohammed V en Nador tras las últimas lluvias.
La cuenca del Tensift registró un 86,5%, con 196,6 millones de m³, gracias a los elevados niveles en los embalses de Abi El Abbass Sebti, Moulay Abderrahmane y Yacoub El Mansour, frente al 70% del embalse de Lalla Takerkoust.
En la cuenca del Muluya, clave para la región Oriental, el nivel alcanzó el 63,9%, con 458,3 millones de m³. El embalse de Oued Za estaba lleno al 100% con 94,8 millones de m³, y el de Mohammed V al 97% con 161 millones de m³. En cambio, los niveles seguían siendo bajos en Hassan II (42%) e Injil (24%).
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Otras cuencas permanecen por debajo de la media nacional del 70,3%, como Oum Er Rbia, con un 49,9%, pese a un volumen significativo de 2.400 millones de m³. Esta cifra oculta fuertes contrastes entre embalses casi llenos, como Sidi Driss y Ait Messaoud, y otros en situación crítica, como Imfout (5%) y Sidi Saïd Maâchou (22%), además del embalse de Al Massira, que apenas alcanzaba el 31%, a pesar de su gran capacidad de 827,9 millones de m³.
La cuenca Guir-Ziz-Rheris registró un 59,7%, con 321 millones de m³, sostenida por el embalse de Hassan Addakhil (77%), mientras que Kaddoussa no superaba el 35%. Por su parte, la cuenca Drâa-Oued Noun se situó en apenas 35%, con 367 millones de m³, y la de Souss Massa en 54,4%, con 398,2 millones de m³, marcada por fuertes disparidades entre embalses casi llenos —como Aoulouz, Moulay Abdellah y Ahl Souss— y otros con niveles muy bajos, como Mokhtar Soussi (10%) y Abdelmoumen (29%).
En conjunto, los datos confirman una mejora significativa del stock nacional entre el 1 y el 27 de febrero, al superarse el umbral del 70% a escala nacional. No obstante, la distribución territorial de esta recuperación evidencia que las desigualdades entre cuencas siguen siendo marcadas.





