Un fenómeno astronómico poco frecuente acaparó todas las miradas este miércoles por la tarde en varias regiones de Marruecos, al igual que en otros puntos del mundo. En Tánger, decenas de marroquíes, turistas extranjeros y aficionados a la astronomía se congregaron en el cabo Espartel para contemplar el eclipse solar, que alcanzó una ocultación de hasta el 92%. En Al Hoceima, en cambio, las densas nubes impidieron a los curiosos disfrutar del espectáculo celeste.