Los trabajadores marroquíes consolidan su peso en el mercado laboral español. Con 425.064 afiliados a la Seguridad Social en septiembre, Marruecos se mantiene como la primera nacionalidad entre los cotizantes extranjeros, por delante de Colombia, con 387.371, y Rumanía, con 338.810.
Los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones muestran que la afiliación extranjera alcanzó un nuevo máximo de 3.635.979 trabajadores, tras sumar 84.220 respecto a agosto y 547.637 en un año.
El crecimiento interanual fue del 17,7% y los trabajadores extranjeros representan ya el 16,2% del total de afiliados a la Seguridad Social. Desde 2022, su número ha aumentado en cerca de 1,2 millones.
La aportación de esta fuerza laboral ha resultado determinante para la evolución reciente del empleo. El 52,3% de los puestos de trabajo creados desde la entrada en vigor de la reforma laboral corresponde a trabajadores extranjeros, de acuerdo con el Ministerio.
El impacto de la regularización
El proceso extraordinario de regularización también empieza a reflejarse en los registros laborales. A 30 de septiembre, 421.306 personas vinculadas a este procedimiento ya figuraban de alta en la Seguridad Social.
El dato permite medir uno de los primeros efectos económicos de la regularización, al incorporar al sistema de cotización a trabajadores que ya participaban o buscaban incorporarse formalmente al mercado laboral.
La aceleración de la afiliación extranjera se observa desde finales de abril, coincidiendo con la puesta en marcha del proceso. El 60,2% de las personas regularizadas y afiliadas son hombres y el 39,8%, mujeres.
Sectores que dependen del empleo extranjero
La presencia de estos trabajadores resulta especialmente importante en varias actividades esenciales para la economía española. Representan el 33,7% de la afiliación en hostelería, el 30,7% en agricultura y el 27,9% en construcción.
Su peso alcanza también el 20,4% en las actividades administrativas y los servicios auxiliares, y el 18,8% en el transporte. En los sistemas especiales, suponen el 48,7% de los trabajadores del hogar y el 40,9% de los afiliados agrarios.
El empleo extranjero no se limita, sin embargo, al trabajo asalariado. España contabiliza ya 546.242 autónomos procedentes de otros países, un 11,3% más que un año antes. En telecomunicaciones y programación informática representan uno de cada tres trabajadores por cuenta propia.
La estabilidad contractual también ha mejorado. El 86,2% de los extranjeros afiliados al Régimen General tiene un contrato indefinido, frente al promedio del 58,9% registrado entre 2017 y 2021.
