El reciente giro de Colombia confirma el creciente respaldo internacional a la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara. Sin embargo, algunas capitales latinoamericanas todavía se resisten. Entre las herencias ideológicas de la Guerra Fría, unos reflejos diplomáticos anclados en el pasado y las presiones económicas de Argel, estas son las claves de un continente dividido entre el dogmatismo y la realidad geopolítica, pero que comienza a cambiar de forma significativa.