«Sin el atuendo del 8 de marzo, la celebración del Día Internacional de los Derechos de la Mujer no tendría sentido en Camerún», o también: «Aquí, es el atuendo del 8 de marzo lo que da vida a la fiesta». Más adelante: «Si nos quitan ese atuendo, dejaré de celebrar el 8 de marzo».
Estas son algunas de las declaraciones, entre muchas otras, que recogimos en las calles de la capital, Yaundé, sobre el lugar que los cameruneses otorgan al atuendo instituido en 1986 por el Gobierno con motivo de la celebración del Día Internacional de los Derechos de la Mujer. De estas numerosas opiniones se desprende claramente que los cameruneses se han vinculado a esta prenda hasta el punto de que les resultaría casi imposible celebrar esta jornada sin ese accesorio textil.
Cabe recordar que, en el pasado, el Día de la Mujer se celebraba con menos entusiasmo. El atuendo conmemorativo ya se ponía entonces en circulación, pero las mujeres no le concedían tanta importancia. Hizo falta una gran campaña de promoción en torno a este tejido para convertirlo en el centro de todas las miradas, relegando incluso a un segundo plano el verdadero sentido del 8 de marzo, como denunció Annie Idja, coordinadora de una asociación feminista con sede en Yaundé. «Muchas mujeres hoy ni siquiera conocen la importancia de esta jornada. Su única preocupación es ponerse el atuendo, ir a bailar a lugares festivos y nada más. No les hablen del tema del día, porque no saben nada de ello», declaró.
Estas críticas ganan cada vez más eco en la opinión pública, a lo que se suman las derivas que este atuendo provoca en cada edición.
Emmanuel Nga, residente del barrio de Ekoumdoun, en Yaundé, enumeró algunas de estas derivas: «Conozco al menos a dos mujeres que abandonaron sus hogares porque sus maridos no les compraron este atuendo. Es en este periodo cuando muchas mujeres se enfadan en el seno del hogar. Algunas dejan de cocinar, otras se instalan en las habitaciones de los niños hasta que se les regala el atuendo. Es realmente lamentable para nuestra sociedad», concluyó.
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Cabe añadir que, con el paso de los años, el atuendo del 8 de marzo se ha vuelto cada vez más caro. Antes se vendía por 3.000 francos CFA, pero hoy su precio oficial asciende a 10.000 francos CFA. Desde hace una semana, los revendedores lo ofrecen por 15.000 e incluso 20.000 francos CFA, debido al agotamiento de las existencias en los puntos de venta autorizados.
El atuendo de la Jornada Internacional de los Derechos de la Mujer es una pieza de tela de algodón de seis yardas, fabricada en el extranjero e importada a Camerún.
