Marruecos y Estados Unidos celebraron este miércoles 29 de abril la profundidad de su relación bilateral a través de una visita oficial marcada por declaraciones simbólicas y compromisos concretos. En Rabat, durante una rueda de prensa celebrada tras su encuentro, Christopher Landau y Nasser Bourita destacaron las múltiples facetas de un partenariado que abarca desde la resolución del conflicto del Sáhara hasta la diplomacia espacial, pasando por oportunidades económicas sin precedentes.
Artemis: el cielo ya no es el límite
«Es un inmenso placer para mí ver la magnífica e histórica bandera de Marruecos sumarse ahora a todas las demás banderas de los países que han firmado los Acuerdos Artemis», declaró Christopher Landau, subrayando la adhesión de Marruecos a esta iniciativa internacional destinada a regular la exploración espacial. «Marruecos es el sexagésimo cuarto firmante, y llevo actualmente su bandera cerca de mi corazón, junto a la mía. Es maravilloso verlas así reunidas», añadió.
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Para el responsable estadounidense, esta colaboración espacial encarna una «empresa humana común» al servicio de «toda la humanidad», un proyecto para el que Marruecos representa «un socio ideal». Landau expresó además su agradecimiento al rey Mohammed VI y al gobierno marroquí por su compromiso, recordando que «no podríamos soñar con un mejor socio».
La representación diplomática más antigua y la más reciente
Orientada hacia el futuro, esta visita se inscribe también en una profunda dimensión histórica, como recordó Nasser Bourita. «Este año celebramos el 250.º aniversario del establecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países, una relación histórica, sólida y arraigada entre dos naciones a lo largo de los siglos», resumió. Los vínculos diplomáticos entre Rabat y Washington se remontan a 1777, cuando Marruecos se convirtió en el primer país del mundo en reconocer la independencia de Estados Unidos.
«Celebramos casi doscientos cincuenta años de relaciones diplomáticas», añadió Landau, subrayando que ambas naciones han sido «socios valiosos durante todo este tiempo». Esta longevidad se materializa hoy en una presencia diplomática única: «El Reino de Marruecos albergará tanto la instalación diplomática más reciente de Estados Unidos en Casablanca como la más antigua en Tánger», precisó, aludiendo a la inauguración del nuevo consulado estadounidense en la capital económica.
Trade over Aid: capitales y experiencia
En el plano económico, ambas partes mostraron una ambición común de reforzar su cooperación. Landau destacó las «oportunidades de soluciones beneficiosas para ambos» que se presentan a los dos países, especialmente en un contexto en el que Marruecos «continúa desarrollando su economía para convertirse en una de las más dinámicas de esta parte del mundo».
«Estados Unidos dispone de capitales y de una experiencia que pueden ayudar a Marruecos a alcanzar todo su potencial», añadió, elogiando «la estabilidad» y «la seguridad» ofrecidas a los inversores estadounidenses. Por su parte, Nasser Bourita subrayó los «nuevos récords» alcanzados cada año en comercio e inversión, recordando que los intercambios se han «multiplicado por siete» desde la entrada en vigor del Acuerdo de Libre Comercio (ALC) entre ambos países.
«Marruecos es el único país africano que dispone de un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos», insistió, anunciando la próxima celebración de la novena sesión de la comisión mixta de dicho acuerdo. Asimismo, Marruecos oficializó su adhesión a la iniciativa estadounidense «Trade Over Aid» («El comercio antes que la ayuda»), en línea con la visión expresada por el rey Mohammed VI sobre el desarrollo en África.
Sáhara: un statu quo «inaceptable»
La cuestión del Sáhara marroquí ocupó un lugar central en los intercambios, con ambas partes reafirmando su compromiso en favor de una resolución pacífica y rápida del conflicto, sobre la base de la soberanía de Marruecos y del plan de autonomía. «Como saben, hemos reconocido la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental», recordó Landau, calificando la situación de «inaceptable» desde 1975, es decir, «más larga que una vida humana». «Aspiramos a una resolución pacífica, pero también rápida, porque esta situación no puede esperar otros cincuenta años», afirmó.
Nasser Bourita saludó «la posición de Estados Unidos sobre la cuestión del Sáhara marroquí», calificando la llamada histórica entre el rey Mohammed VI y el presidente Donald Trump, el 10 de diciembre de 2020, como «un punto de inflexión». «Hoy, Estados Unidos patrocina un proceso que, esperamos, conducirá a una solución definitiva en el marco único de la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí», explicó.
Más allá de los aspectos políticos y económicos, la cooperación militar también fue destacada. Bourita mencionó el lanzamiento de la 22.ª edición de las maniobras «African Lion», «las más importantes de su tipo en África», así como las recientes reuniones del Comité Consultivo Conjunto de Defensa en Washington.
«En todos los ámbitos, Marruecos y Estados Unidos trabajan como socios y aliados», resumió, insistiendo en una «lógica de partenariado y alianza» basada en «valores, intereses y visiones comunes».
La visita del responsable estadounidense continuará en Casablanca y posteriormente en Marrakech. Christopher Landau se dirigirá después a Argelia, donde se reunirá con responsables argelinos para abordar el refuerzo de las relaciones bilaterales, cuestiones de seguridad regional y acuerdos comerciales.
Para Marruecos y Estados Unidos, sin embargo, esta etapa representa sobre todo la consolidación de una alianza estratégica en la que cada ámbito —del Sáhara al espacio, de la economía a la defensa— contribuye a configurar un partenariado «sólido y arraigado».
