El profesor universitario Fathi Abderrahmane impulsa desde 2015 la Ruta Cervantina de Tetuán, un proyecto que convierte la ciudad en un recorrido literario inspirado en la obra de Miguel de Cervantes y en su imaginario sobre Marruecos.
Lejos de ser una simple propuesta turística, el proyecto nace en el ámbito académico y se integra en un máster sobre Marruecos, España y América Latina, centrado en la gestión cultural y diplomática. Una dimensión que explica su ambición: convertir la literatura en herramienta de diálogo entre culturas.
«Tetuán está presente en toda la obra de Cervantes»
Durante su intervención, Abderrahmane subraya el vínculo profundo entre la ciudad y el universo literario de Miguel de Cervantes. «La ruta cervantina en Tetuán es la ruta por excelencia de Miguel de Cervantes», explica. Y no es una afirmación simbólica: el autor español menciona de forma explícita la ciudad en varias de sus obras, evocando «sus murallas, sus callejuelas y sus cárceles subterráneas». Desde La Galatea hasta Don Quijote de la Mancha, pasando por Los trabajos de Persiles y Sigismunda, Tetuán aparece integrada en el imaginario cervantino, acogiendo personajes y escenarios.
El recorrido propuesto por Abderrahmane no se limita a señalar lugares históricos. Se construye a partir del imaginario literario de Cervantes, reinterpretando la ciudad como un espacio narrativo. «Hemos querido perpetuar este imaginario en una ruta», señala el profesor, con el objetivo de convertirla en «un símbolo de convivencia y de diálogo de civilizaciones». La iniciativa propone así una lectura distinta de Tetuán, donde literatura e historia se entrelazan para ofrecer una experiencia cultural singular.
Tetuán, símbolo de convivencia entre culturas
El proyecto reivindica el papel histórico de la ciudad como espacio de encuentro. Abderrahmane recuerda que Tetuán fue un lugar clave para los moriscos expulsados de Al-Ándalus, que encontraron allí una continuidad cultural. «Tetuán es el símbolo de la convivencia de las culturas y las religiones», insiste.
Este enfoque convierte la Ruta Cervantina en algo más que un itinerario cultural: en una herramienta para releer la historia compartida entre Marruecos y España. Promovida como una «ruta del diálogo, del entendimiento y de la paz», la propuesta de Fathi Abderrahmane refuerza la dimensión internacional de Tetuán y su papel como puente entre el mundo hispánico y Marruecos.