Tras Sudáfrica en 2010, ¿puede África albergar una segunda final de la Copa del Mundo? Para Ibrahima Barry Blasco, secretario general de la Federación Guineana de Fútbol (FGF), el continente tiene todos los motivos para aspirar a ello. Los progresos logrados por sus selecciones, la presencia de sus futbolistas en las grandes ligas y los esfuerzos emprendidos por diversas federaciones atestiguan, a su juicio, el camino recorrido por el fútbol africano.
En esta perspectiva, Marruecos tiene una baza fundamental que jugar. Coorganizador del Mundial 2030 junto a España y Portugal, el Reino dispone de múltiples activos, especialmente sus infraestructuras, sus capacidades de acogida y su experiencia en la organización de competiciones internacionales. Para el dirigente guineano, una final en Marruecos iría más allá del ámbito estrictamente nacional y daría un nuevo impulso al fútbol africano.
«África no es solo una cantera de talentos para los demás continentes»
— Ibrahima Barry Blasco
Ibrahima Barry Blasco sostiene que África merece albergar una segunda final mundialista, no únicamente por consideraciones geográficas, sino también por su contribución al fútbol global. La edición de 2010, organizada en Sudáfrica, ya demostró que el continente está capacitado para acoger un acontecimiento de tal magnitud.
Desde entonces, los combinados africanos han continuado su progresión, mientras que numerosos futbolistas del continente se han consolidado en el más alto nivel. Unos avances que, según el directivo, merecen un mayor reconocimiento en la escena internacional.
Mondial 2026: les 10 équipes africaines ont livré 42 matchs, enregistré 13 victoires, 19 défaites et 10 nuls. Elles ont marqué 53 buts et en ont encaissé 64.
«África no es solo una cantera de talentos para los demás continentes: es también una tierra de grandes competiciones, de innovación, de organización y de ambición», subraya el secretario general de la Federación Guineana de Fútbol.
Marruecos cuenta con argumentos sólidos
Al ser consultado sobre las opciones del Reino para albergar el choque decisivo del Mundial 2030, Ibrahima Barry Blasco destaca la calidad de las infraestructuras deportivas, las plazas hoteleras, las redes de transporte y la experiencia acumulada por Marruecos en la organización de grandes citas futbolísticas.
«Marruecos posee una capacidad particular para tender puentes entre África, el mundo árabe y Europa»
— Ibrahima Barry Blasco
El dirigente guineano enfatiza asimismo la posición geográfica del Reino, en la encrucijada entre África, Europa y el mundo árabe, lo que considera un activo suplementario para dotar a esta edición de una dimensión singular.
«Marruecos posee una capacidad particular para tender puentes entre África, el mundo árabe y Europa. Esta ubicación puede contribuir a otorgar a la Copa del Mundo 2030 un alcance a la vez deportivo, cultural y humano», recalca Ibrahima Barry Blasco.
No obstante, recuerda que la designación de la sede de una final mundialista no depende únicamente de la calidad de los estadios. La gestión de la movilidad, la seguridad, la acogida de los aficionados, de las selecciones y de los medios de comunicación, así como el cumplimiento de las exigencias de la FIFA, son parámetros determinantes.
Leer también : Mundial 2030: Marruecos y África necesitan más que nunca esta segunda final, según los burkineses
«El Reino ha demostrado, a lo largo de las competiciones continentales e internacionales que ha albergado, su voluntad de convertir el deporte en una palanca de desarrollo y proyección internacional. Su compromiso en la preparación de la Copa del Mundo 2030, conjuntamente con España y Portugal, se inscribe en esa misma dinámica», precisa.
Para el secretario general de la FGF, Marruecos reúne por tanto los medios para defender su candidatura frente a las demás ciudades en liza para albergar el último partido de la competición.
«Considero que Marruecos dispone de argumentos serios para acoger una final de esta envergadura, en estricto cumplimiento de los requisitos técnicos y organizativos de la FIFA. Semejante perspectiva sería además motivo de orgullo para la totalidad del continente africano», prosigue.
Maqueta del Gran Estadio Hassan II de Benslimane
Una final que debe beneficiar a todo el fútbol africano
Más allá del prestigio que supondría albergar una segunda final de la Copa del Mundo en suelo africano, Ibrahima Barry Blasco insiste en el impacto que un evento de este calado tendría para el desarrollo del fútbol continental.
A sus ojos, la clave no se limita a las pocas horas que dura una final, sino en garantizar que este hito beneficie de forma duradera a las federaciones, los clubes y las jóvenes promesas africanas.
El fortalecimiento de las academias de formación, la mejora de las competiciones nacionales, la capacitación de entrenadores y cuadros directivos, así como el impulso al fútbol femenino, figuran entre los ejes que juzga prioritarios.
«El verdadero éxito estribaría en que la final de 2030 genere efectos positivos mucho más allá del estadio que la albergue: en las escuelas de fútbol, los clubes, las federaciones y las comunidades africanas», explica.
El dirigente guineano considera asimismo que una final organizada en Marruecos alimentaría las aspiraciones de toda una generación de jóvenes africanos, al demostrar que el continente no solo puede formar futbolistas capaces de brillar en la élite, sino también organizar las mayores manifestaciones deportivas del planeta.
En este sentido, anima a las federaciones africanas a aprovechar la experiencia marroquí mediante el intercambio de conocimientos, la cooperación técnica y el establecimiento de alianzas estratégicas.
El modelo marroquí, fuente de inspiración
La histórica clasificación de los Leones del Atlas para las semifinales del Mundial de Catar 2022 marcó un punto de inflexión para el fútbol africano. Al convertirse en la primera selección del continente en alcanzar dicha ronda, Marruecos demostró que un equipo africano puede competir de tú a tú con las potencias tradicionales.
«El éxito de Marruecos debe inspirar a Guinea, de la misma forma que debe inspirar a las demás federaciones africanas»
— Ibrahima Barry Blasco
Para Ibrahima Barry Blasco, aquel hito contribuyó a transformar la percepción global sobre el balompié africano. Sin embargo, los resultados sobre el césped, aun siendo fundamentales, no bastan.
El continente debe reforzar igualmente su peso institucional en los organismos internacionales y consolidar la estructuración de sus federaciones, ligas y programas de formación.
«No debemos estar presentes únicamente en los terrenos de juego donde se disputan los títulos mundiales; debemos ser actores de pleno derecho en las decisiones, inversiones y políticas que determinan el futuro del fútbol», insiste.
En este ámbito, el secretario general de la FGF considera que los avances experimentados por Marruecos pueden servir de modelo de referencia. Aboga por una cooperación más estrecha entre federaciones para compartir las experiencias de éxito y adaptarlas a la realidad de cada país.
Leer también : Mundial 2030: una final en Marruecos sería «una victoria para toda África», según el presidente de la Federación Senegalesa
«El éxito de Marruecos debe inspirar a Guinea, de la misma forma que debe inspirar a las demás federaciones africanas», afirma.
Queda por resolver la atribución definitiva de la final del Mundial 2030, una decisión que aún no ha sido dictaminada oficialmente por la FIFA. Marruecos deberá hacer valer sus bazas frente a las aspiraciones españolas, representadas por las candidaturas de Madrid y Barcelona.
Para Ibrahima Barry Blasco, al margen del veredicto final, el continente africano debe continuar defendiendo su espacio en la organización de los grandes acontecimientos internacionales, en consonancia con sus progresos y su peso real en el fútbol mundial.
«África no pide favores: desea que sus capacidades, sus resultados y su contribución al fútbol mundial sean reconocidos en su justa medida», concluye.




















