Final de la CAN 2025: la orden de Pape Thiaw de abandonar el campo, un «acto patriótico» desmentido por las imágenes

El seleccionador de Senegal, Pape Thiaw, ordena a su equipo que abandone el terreno de juego tras la final de la Copa Africana de Naciones contra Marruecos, en el estadio Moulay Abdellah, el 18 de enero de 2026.. 2026 DeFodi Images

El 13/05/2026 a las 12h10

En el avance de un reportaje realizado por un periodista senegalés, Pape Thiaw analiza la orden dada a sus jugadores de retirarse del campo en la final de la CAN 2025, justificando su decisión con una versión que dista mucho de la realidad.

El 18 de enero de 2026, en el Complejo Moulay Abdellah de Rabat, el fútbol vivió un episodio ajeno a su espíritu deportivo con un encuentro interrumpido de forma brusca por unos jugadores que abandonaron el campo. Siguiendo las instrucciones del seleccionador Pape Thiaw, el combinado senegalés protagonizó una acción que supuso una falta de respeto al deporte, a los rivales marroquíes, a los miles de aficionados presentes en el estadio y a los millones de espectadores que seguían el partido a través de la televisión.

Las imágenes de lo sucedido permanecen en la memoria colectiva. Jean-Jacques Ndala, el árbitro de la final, señaló el punto de penalti a favor de Marruecos tras una dura falta sobre Brahim Diaz. En ese momento se produjo un hecho inédito. Pape Thiaw, indignado por la decisión, comenzó a gesticular y llamó a sus jugadores para que se dirigieran a los vestuarios como señal de protesta. El resultado fueron 16 largos minutos con el terreno de juego medio vacío ante la ausencia del equipo rival.

A pesar de que el mundo del fútbol es plenamente consciente de que esta escena, tan insólita como escandalosa, se originó en la decisión arbitral de Ndala, Pape Thiaw ha optado por ofrecer un relato muy distinto y alejado de los hechos conocidos. En el vídeo promocional de un reportaje que repasa su trayectoria, Thiaw justifica su reacción aludiendo a supuestos incidentes en la grada. «Estaban nuestros seguidores y, por otro lado, también había problemas, incluso sobre el campo, así que no se podía jugar», afirma el técnico.

Al revisar las imágenes, la realidad resulta evidente. Los altercados protagonizados por los seguidores senegaleses se produjeron después de que Pape Thiaw ordenara a sus jugadores abandonar el encuentro. Sin embargo, en su narración, el seleccionador intenta presentar su comportamiento como un gesto casi heroico motivado por el patriotismo.

Incluso si se dejara a un lado la realidad de los hechos, Pape Thiaw se contradice al señalar dos circunstancias inadmisibles en un partido de fútbol, como son el pretender tomar decisiones en lugar del árbitro y reconocer incidentes provocados por su propia afición. Él mismo lo admite en sus declaraciones.

Resulta sorprendente que tanto el seleccionador como la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) se aferren a un relato distorsionado cuando las imágenes, difundidas de forma masiva en las redes sociales, muestran una cronología inequívoca. Primero se señala el penalti, después Pape Thiaw insta a sus jugadores a retirarse y, finalmente, se producen los incidentes en las gradas.

La duda que surge ahora es hasta qué punto se deformará la historia en el documental «L’antre du Lion», dedicado a esta final y narrado por el propio Thiaw, si su versión en este avance ya es tan imprecisa.

Por otro lado, la International Football Association Board (IFAB) y la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) han validado recientemente y por unanimidad varias modificaciones en las reglas del juego tras analizar las imágenes de la final disputada en Marruecos. A partir de ahora, cualquier jugador que abandone el campo en señal de protesta será expulsado, al igual que los miembros del cuerpo técnico que inciten a sus futbolistas a retirarse de un partido. Además, cualquier equipo responsable de la suspensión definitiva de un encuentro podrá ser declarado perdedor por incomparecencia.

Este endurecimiento de la normativa parece una respuesta directa a los sucesos de la final y al precedente sentado por Pape Thiaw. En este contexto, cabe preguntarse cómo puede el seleccionador defender hoy una versión de los hechos que choca frontalmente con las imágenes estudiadas por los dos organismos mundiales.

Muchas incógnitas siguen en el aire, pero lo que es seguro es que Pape Thiaw mantiene su propia lectura de lo ocurrido en aquella CAN. Su relato, aunque desmentido por los hechos, seguirá difundiéndose, ya que desde el entorno senegalés se suceden las comparecencias públicas en las que, quizás, un silencio habría sido más digno.

Por Magda Soltani
El 13/05/2026 a las 12h10