Nuevo contratiempo para España en el Mundial 2030: Gran Canaria se queda sin empresas para reformar su estadio

El Estadio de Gran Canaria.

El 13/07/2026 a las 16h00

La licitación de 174,7 millones de euros para ampliar el Estadio de Gran Canaria finalizó sin propuestas de constructoras, mientras Bilbao mantiene abierto un periodo de reflexión sobre su continuidad como sede.

La licitación para la reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria ha quedado desierta al no presentarse ninguna empresa constructora al concurso convocado por el Cabildo de Gran Canaria, según reveló el diario Canarias 7. El proyecto, valorado en 174,7 millones de euros y con un plazo de ejecución de 36 meses, buscaba adaptar el recinto a las exigencias de la FIFA para la Copa del Mundo que organizarán conjuntamente Marruecos, España y Portugal.

Mientras Gran Canaria deberá replantear su proyecto, en Bilbao las autoridades han abierto un periodo de reflexión sobre la conveniencia de albergar el torneo, alimentando las dudas sobre la estabilidad del mapa de sedes previsto para 2030.

El plan denominado La Nube pretendía aumentar la capacidad del estadio de 32.418 a 44.484 espectadores y transformarlo en un complejo multifuncional con zonas de restauración, salas de congresos y un centro de innovación deportiva, con el objetivo de garantizar un uso permanente de la infraestructura.

Sin embargo, ninguna empresa presentó oferta antes de que expirara el plazo fijado por el Instituto Insular de Deportes (IID).

Según las fuentes empresariales citadas por Canarias 7, existen tres factores principales que explican el fracaso de la convocatoria:

Sobrecoste del proyecto

Las constructoras consideran que el coste real de la obra superará ampliamente los 174,7 millones de euros previstos inicialmente, especialmente por el encarecimiento de materiales y los costes adicionales derivados de la insularidad canaria.

Plazos demasiado ajustados

La infraestructura debería estar prácticamente terminada en julio de 2029 para obtener el visto bueno de la FIFA. Además, las obras tendrían que ejecutarse sin interrumpir la actividad deportiva de la UD Las Palmas, lo que obliga a desarrollar los trabajos por fases.

Penalizaciones elevadas

Las cláusulas de sanción por incumplimiento de plazos fueron consideradas excesivamente estrictas por varias empresas, que estimaron demasiado alto el riesgo financiero de asumir la obra.

Tras quedar desierto el concurso, el Cabildo de Gran Canaria dispone ahora de dos alternativas:

Convocar una nueva licitación, modificando el proyecto o las condiciones económicas, aunque ello podría comprometer el calendario previsto para el Mundial.

Recurrir a un procedimiento negociado sin publicidad, una fórmula que permitiría negociar directamente con empresas interesadas, aunque la legislación española limita la posibilidad de aumentar el precio de licitación o alterar sustancialmente las condiciones iniciales del contrato.

Las dificultades no se limitan a Gran Canaria. En el País Vasco, la diputada general de Vizcaya, Elixabete Etxanobe, reconoció recientemente que las instituciones han decidido «frenar el ritmo y abrir un periodo de reflexión» sobre la presencia de San Mamés como sede mundialista.

Aunque no existe una retirada oficial, las autoridades vascas admiten que parte de la población muestra reservas ante la llegada masiva de aficionados internacionales y el impacto que un evento de esta magnitud podría tener sobre la ciudad.

Estas dudas se suman a los pasos atrás dados por Málaga y La Coruña, así como a las interrogantes que rodean al Riyadh Air Metropolitano, candidato a albergar partidos del torneo.

La candidatura conjunta de Marruecos, España y Portugal fue presentada como un proyecto sólido y equilibrado entre las dos orillas del Atlántico y del Mediterráneo. No obstante, los problemas de financiación, los calendarios ajustados y los debates locales sobre el impacto del evento muestran que el proceso de preparación sigue lejos de estar completamente cerrado.

Mientras Marruecos avanza en sus grandes proyectos de infraestructuras vinculados al Mundial, España afronta ahora el reto de garantizar que todas sus sedes cumplan a tiempo con los requisitos de la FIFA. El caso de Gran Canaria, unido a las dudas abiertas en Bilbao, confirma que el mapa definitivo del Mundial 2030 todavía podría experimentar nuevos ajustes en los próximos meses.

Por Hayam Yacoubi
El 13/07/2026 a las 16h00