Los preparativos de Marruecos para el Mundial de 2030 están transformando sectores que van mucho más allá del fútbol. La modernización de aeropuertos, la construcción de hoteles y la renovación de estadios están generando una creciente demanda de sistemas de climatización, ventilación, extracción de humos y control energético.
La consultora BRG Building Solutions estima que el mercado marroquí del aire acondicionado crecerá entre un 5% y un 6% anual entre 2026 y 2030. Los equipos domésticos seguirán representando la mayor parte de las ventas, pero las instalaciones comerciales ganarán terreno gracias a las inversiones en hoteles, terminales aeroportuarias y grandes recintos deportivos.
El esfuerzo inversor desplegado con vistas a 2030 supera los 190.000 millones de dírhams e incluye proyectos ferroviarios, carreteras, aeropuertos, estadios y equipamientos urbanos. El Mundial funciona como fecha límite para acelerar unas infraestructuras destinadas a seguir operativas mucho después de la competición.
Estadios, hoteles y aeropuertos
El Gran Estadio Hassan II ofrece una muestra de la dimensión de este mercado. Uno de los contratos adjudicados para sus instalaciones técnicas alcanza los 763,7 millones de dírhams e incluye climatización, ventilación, fontanería, extracción de humos y dispositivos de protección contra incendios.
La expansión aeroportuaria abre otro importante frente. El futuro terminal hub del aeropuerto Casablanca Mohammed V contará con una capacidad inicial de 20 millones de pasajeros anuales y ocupará alrededor de 600.000 metros cuadrados, unas dimensiones que exigirán grandes sistemas centralizados de refrigeración, ventilación y gestión energética.
El turismo también alimentará esta demanda. Marruecos prevé crear unas 60.000 camas hoteleras antes del Mundial y elevar la llegada de visitantes desde los cerca de 20 millones registrados en 2025 hasta los 26 millones en 2030. La apertura de nuevos establecimientos y la modernización de los existentes requerirán no solo equipos, sino también servicios de mantenimiento y renovación durante los próximos años.
A estos proyectos se suma una tendencia más estructural. La Agencia Internacional de la Energía calcula que la penetración de los sistemas de refrigeración en los hogares marroquíes podría alcanzar hasta el 49% en 2030, frente al 9,3% registrado en 2015, debido al aumento de las temperaturas y a la mayor frecuencia de los episodios de calor.
El Mundial está acelerando así la creación de un mercado de climatización más amplio y sofisticado. El desafío será atender esa creciente necesidad sin aumentar excesivamente el consumo eléctrico, lo que favorecerá los equipos de bajo consumo, los sistemas inteligentes y las soluciones capaces de reducir la factura energética de los grandes edificios.
