Entre el 29 de enero y el 11 de febrero, una delegación del FMI liderada por Laura Jaramillo visitó Rabat. Estas jornadas de trabajo con altos responsables del gobierno marroquí, de Bank Al-Maghrib, así como con representantes de los sectores público y privado, permitieron evaluar la situación macroeconómica del Reino, sus perspectivas a corto y medio plazo, así como los principales desafíos estructurales a abordar.
Según las estimaciones del FMI, el crecimiento económico habría alcanzado un 4,9 % en 2025, impulsado por el buen desempeño de los sectores agrícola, de la construcción y de los servicios. Esta dinámica debería mantenerse en 2026, con un crecimiento proyectado al mismo nivel, favorecido especialmente por una pluviometría excepcional y la continuación de las inversiones.
La inflación, por su parte, se mantuvo contenida en 2025, con un promedio de 0,8 %, reflejando una baja inflación alimentaria. Se espera que aumente de forma gradual hasta situarse en torno al 2 % hacia mediados de 2027, como resultado combinado de las anteriores reducciones de la tasa de interés y del fortalecimiento de la actividad económica.
En el plano externo, el FMI anticipa un ligero aumento del déficit por cuenta corriente, debido a la elevada proporción de importaciones presentes en las inversiones públicas. Esta evolución se vería, sin embargo, parcialmente compensada por el aumento de los ingresos turísticos y de la inversión extranjera directa, mientras que el nivel de reservas internacionales se mantiene adecuado.
Buen desempeño de las finanzas públicas
La misión del FMI destaca el buen desempeño de las finanzas públicas, impulsado por una mejora notable de los ingresos fiscales. Estos alcanzaron el 24,5 % del PIB en 2025, lo que representa un aumento significativo resultado de las reformas de la política fiscal y del fortalecimiento de la gestión de los ingresos.
Gracias a esta dinámica, el déficit presupuestario se situó en el 3,5 % del PIB, por debajo de la previsión presupuestaria del 3,8 %. No obstante, una parte del excedente de ingresos se utilizó para financiar inversiones adicionales y transferencias a favor de instituciones y empresas públicas.
De cara al futuro, el FMI recomienda reservar al menos una parte de estos ingresos excedentes para reforzar aún más los márgenes presupuestarios. Una reorientación de las prioridades de gasto también permitiría liberar recursos adicionales para la inversión en capital humano.
En este contexto, se celebra la mejora del acceso a la educación, los servicios de salud y la protección social para las poblaciones más vulnerables, alentando a acelerar las reformas emprendidas en estos sectores.
Aprovechar plenamente la aceleración de la inversión pública, subraya el FMI, requiere una gestión prudente de los riesgos tanto presupuestarios como económicos, así como un esfuerzo reforzado en favor del capital humano, especialmente en los ámbitos de la salud y la educación.
El FMI se felicita por los avances logrados en el fortalecimiento del marco presupuestario a mediano plazo (CBMT) y en la mejora de la gestión de la inversión pública. También se consideran positivas las iniciativas en curso para la adopción de una nueva regla presupuestaria.
No obstante, la misión insta a continuar los esfuerzos para identificar, cuantificar y supervisar mejor los riesgos presupuestarios, en particular los relacionados con los organismos y empresas públicas, así como a reforzar la comunicación sobre estos riesgos en el marco del CBMT.
En el ámbito monetario, el FMI considera que la orientación globalmente neutral de la política implementada por Bank Al-Maghrib sigue siendo adecuada en un contexto de inflación controlada. Se alienta la continuación de un enfoque basado en los datos disponibles.
La misión recomienda también que el banco central prosiga su transición hacia una mayor flexibilidad del tipo de cambio, en coherencia con el objetivo de control de la inflación, al tiempo que comunique de manera clara sobre el calendario y la priorización de los objetivos de política económica.
Por otra parte, se celebran las reformas emprendidas para abordar los créditos morosos, y el FMI insta a continuar los esfuerzos para fortalecer la resiliencia del sistema financiero frente a los riesgos emergentes.
Empleo y sector privado: un desafío estructural
La creación de empleos sostenibles sigue siendo uno de los principales desafíos para la economía marroquí. Según el FMI, abordarlo requiere un clima de negocios más favorable, un sector privado más dinámico y una mayor capacidad de respuesta del mercado laboral.
En este marco, se considera esencial acelerar las reformas de los organismos y empresas públicas para mejorar su desempeño y gobernanza, fortalecer la competencia y garantizar la neutralidad del mercado entre actores públicos y privados.
La misión también valora la focalización más precisa de los mecanismos de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente a través de la Carta de la Inversión, los Centros Regionales de Inversión, el Fondo Mohammed VI para la Inversión y la nueva Carta para las TPE.
No obstante, se recomienda un seguimiento cercano del impacto de estos mecanismos sobre el empleo. El FMI se congratula además de la implementación continua de la “Hoja de ruta para el empleo 2030”, que constituye un marco global para reducir el desempleo, en particular entre los jóvenes sin título, al tiempo que llama a adoptar medidas complementarias para disminuir la desalineación de competencias.
