En su Annual Risk Analysis 2026/2027, Frontex sitúa a Marruecos en el centro de las dinámicas migratorias de la fachada suroeste de Europa. La agencia europea considera al Reino como un país clave de tránsito y de salida hacia la Unión Europea, al tiempo que subraya el impacto de las medidas implementadas por las autoridades marroquíes para contener los flujos irregulares.
El informe señala que la presión migratoria hacia las Islas Canarias ha experimentado una fuerte contracción gracias a «la intensificación de la cooperación entre las autoridades españolas, la Unión Europea y los principales Estados de África Occidental». Entre estos socios, se menciona explícitamente a Marruecos, junto a Mauritania y Senegal, como uno de los países que han contribuido a la reducción de las salidas irregulares en esta ruta migratoria.
Este reconocimiento se enmarca en una valoración más amplia del dispositivo marroquí de control y prevención. Frontex destaca que las actividades llevadas a cabo por las autoridades marroquíes a lo largo de las costas atlántica y mediterránea ejercen un efecto disuasorio directo sobre los intentos de salida hacia Europa. Según la agencia, estas medidas complican el acceso a las redes de traficantes y encarecen los costes de las operaciones clandestinas, reduciendo así su atractivo.
El informe también pone de relieve la solidez de la asociación entre Rabat y Bruselas. Frontex estima que esta cooperación consolidada debería seguir produciendo efectos operativos, especialmente a través del esperado refuerzo de los dispositivos de vigilancia en torno a los enclaves españoles de Ceuta y Melilla. La agencia precisa que estos esfuerzos afectan no solo a los espacios marítimos, sino también a las fronteras terrestres.
Leer también : Mundial 2026: el director del FBI rinde homenaje al compromiso de seguridad de los países participantes, entre ellos Marruecos
Más allá de la dimensión de seguridad, el documento presenta a Marruecos como un actor comprometido en la gestión regional de los flujos migratorios. Si bien Frontex constata la presencia de migrantes en el territorio marroquí, así como un aumento en los intentos de cruzar las fronteras terrestres hacia los enclaves españoles, el análisis de la agencia enfatiza, sobre todo, la capacidad del Reino para mantener una presión relativamente contenida en sus fronteras marítimas gracias a sus mecanismos de control y prevención.
La evaluación global de Frontex deja claro un hecho: la cuestión migratoria evoluciona en un entorno regional marcado por la inestabilidad en el Sahel, la evolución de las rutas migratorias y la permanente adaptación de las redes criminales. En este contexto, Marruecos aparece como uno de los principales pilares de la estrategia europea para el control de los flujos migratorios en la fachada occidental del Mediterráneo.
A través de su análisis prospectivo, la agencia europea atribuye al Reino un papel determinante en la preservación de la estabilidad migratoria regional y en la seguridad de las principales rutas que conducen a la Unión Europea, confirmando el lugar central que ocupa actualmente la asociación marroquí-europea en la arquitectura de la gestión de fronteras del continente.
