Según la edición 2026 del Índice Global de Innovación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Marruecos alcanza su mejor posición histórica al situarse en el puesto 54 de 139 países. Impulsado por sus resultados en activos intangibles, diseño industrial y manufactura de alta tecnología, el Reino consolida una trayectoria ascendente que mantiene desde hace más de una década.
Marruecos continúa reforzando su posición en el ámbito de la innovación. Según la edición 2026 del Índice Global de Innovación, publicada este martes 29 de septiembre en Ginebra por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el Reino ocupa el puesto 54 entre 139 economías, con una puntuación de 32,8. Se trata de su mejor clasificación hasta la fecha.
Este resultado se inscribe en una tendencia de largo recorrido. Marruecos ha pasado del puesto 92 en 2013 al 54 en 2026, lo que supone un avance de 38 posiciones en 13 años. El país figura así entre las siete economías de renta media del «top 70» que más han progresado desde 2013, junto a China, India, Vietnam, Turquía, Filipinas e Indonesia. El informe también sitúa a Marruecos y Vietnam entre las economías que han mostrado una de las evoluciones más dinámicas en los últimos años.
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El informe muestra además una brecha entre los recursos que Marruecos moviliza y los resultados que consigue. El Reino ocupa el puesto 76 en términos de recursos destinados a la innovación, mientras que asciende hasta el puesto 46 en resultados. Esto lo sitúa entre las economías de renta media que logran obtener mejores resultados de los que cabría esperar en función de los medios de los que disponen.
Resultados por encima de los recursos
Esta capacidad de generar resultados superiores a sus recursos no es nueva. Marruecos aparece por octava vez entre las economías que innovan por encima de lo que corresponde a su nivel de desarrollo. Esta situación se registró en 2015 y, posteriormente, en todas las ediciones comprendidas entre 2020 y 2026. El país lleva, además, siete años consecutivos identificado como una economía «sobresaliente» en este ámbito.
El desglose por subíndices confirma esta diferencia. Marruecos ocupa el puesto 70 en instituciones, el 81 en infraestructuras, el 82 en sofisticación del mercado, el 85 en capital humano e investigación y el 97 en sofisticación empresarial. En cambio, mejora hasta el puesto 58 en producción de conocimiento y tecnología y hasta el 38 en producción creativa.
Los principales puntos fuertes de Marruecos se concentran en los activos intangibles. El país ocupa el quinto puesto mundial en diseños industriales, el octavo en intensidad de activos intangibles, el 16º en marcas y también el 16º en creación de aplicaciones móviles. Según los autores del informe, estos resultados reflejan una mayor capacidad de las empresas para combinar producción, diseño, imagen de marca y diferenciación de productos.
En el ámbito industrial, Marruecos ocupa el puesto 28 en manufactura de alta tecnología y el 13 en crecimiento de la productividad laboral. También se sitúa en el puesto 22 en estabilidad de las políticas favorables a los negocios, en el 18 en gasto en educación, equivalente al 6% del PIB, y en el 23 en número de titulados en ciencias e ingeniería.
Estos resultados permiten a Marruecos liderar claramente el ranking de innovación en el norte de África, muy por delante de Túnez, que ocupa el puesto 71, Egipto, en el 83, y Argelia, en el 111. A escala continental, el Reino se sitúa segundo, solo por detrás de Mauricio, que ocupa el puesto 50, y por delante de Sudáfrica, en el puesto 63.
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Pese a estos avances, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual identifica varios ámbitos en los que Marruecos deberá mejorar para consolidar esta trayectoria.
La sofisticación empresarial constituye su principal punto débil, con el puesto 97. Los vínculos de innovación ocupan el puesto 86, mientras que la colaboración entre universidades y empresas en materia de investigación y desarrollo se sitúa en el 84. Estos datos revelan un margen considerable para reforzar la conexión entre la investigación académica y las necesidades del tejido empresarial.
Los retos pendientes
El acceso a la financiación también sigue siendo uno de los principales desafíos. Marruecos ocupa el puesto 64 en financiación de startups y scale-ups y el 68 en capital riesgo recibido. La inversión extranjera directa neta, equivalente al 1,2% del PIB, sitúa al país en el puesto 104.
Para mejorar estos indicadores, el informe recomienda reforzar los vínculos entre universidades y empresas, ampliar las actividades de investigación y desarrollo dentro del sector privado y facilitar el acceso a financiación para startups y scale-ups.
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Marruecos se encuentra así ante una nueva etapa en su desarrollo en materia de innovación. Sus fortalezas en activos intangibles, diseño industrial y manufactura de alta tecnología le han permitido alcanzar un nivel de rendimiento destacado. El próximo salto dependerá ahora de su capacidad para fortalecer el ecosistema nacional de investigación e innovación, impulsar la I+D privada, estrechar la colaboración entre universidades y empresas y mejorar el acceso a financiación para las compañías innovadoras.
