Este análisis se produce en un contexto marcado por la persistencia de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que han mantenido una fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales. Durante el periodo analizado, los precios siguieron una tendencia alcista entre marzo y abril, antes de iniciar un retroceso a comienzos del mes de mayo.
En lo que respecta al diésel, el Consejo destaca una cuasi paridad entre la evolución internacional y los precios aplicados en el mercado nacional. A lo largo del periodo, las cotizaciones internacionales aumentaron 4,24 dirhams por litro, frente a una subida de 4,18 dirhams en los surtidores, es decir, una diferencia global marginal de -0,06 dirhams.
No obstante, esta convergencia oculta disparidades según las quincenas. Algunos periodos estuvieron marcados por una repercusión más fuerte de las subidas internacionales en los precios nacionales, mientras que otros registraron una transmisión más moderada, e incluso retrasada, especialmente durante la bajada observada a principios de mayo.
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En cuanto a la gasolina, la transmisión aparece ligeramente menos alineada. Las cotizaciones internacionales aumentaron 2,81 dirhams por litro durante el periodo, frente a una subida de 2,43 dirhams en los surtidores, lo que supone una diferencia global de -0,38 dirhams.
También en este caso se registran variaciones significativas según los periodos. Aunque algunas subidas fueron amplificadas a nivel nacional, la bajada registrada a comienzos de mayo fue, en cambio, repercutida con mayor intensidad en los surtidores que en los mercados internacionales.
Diferencias puntuales, pero una tendencia global coherente
En conclusión, el Consejo de la Competencia considera que la transmisión de las variaciones internacionales hacia los precios de venta en Marruecos sigue siendo «globalmente cercana», pese a diferencias según los productos y los periodos observados.
Estas diferencias, a veces positivas y otras negativas, reflejan dinámicas de ajuste que pueden verse influidas por varios factores, entre ellos los plazos de repercusión, las estrategias comerciales de los operadores o también las condiciones de abastecimiento.
El análisis pone así de relieve un mercado donde, pese a fluctuaciones puntuales, los precios en surtidor permanecen, en conjunto, en línea con las tendencias internacionales, confirmando cierta coherencia en el mecanismo de formación de los precios de los carburantes en Marruecos.
