La historia de los Leones del Atlas en el torneo global es, ante todo, la crónica de un país descubridor que ha reescrito los límites del fútbol africano.
Descubrimos hoy el combinado marroquí ha asumido el papel de vanguardia continental, logrando hitos memorables como liderar el acceso a los octavos de final y, más recientemente, romper el techo de cristal del fútbol mundial al ser el primer equipo de África en alcanzar unas semifinales.
El debut histórico en Mexico 1970
La primera participación del conjunto norteafricano en una cita mundialista se remonta al torneo celebrado en Mexico en el año 1970. En aquella ocasión, los Leones del Atlas iniciaron su andadura con derrotas ante Alemania por un gol a dos y frente a Perú por cero a tres.

A pesar de no superar la fase inicial, el equipo logró un hito significativo al sumar su primer punto en la historia de la competición gracias a un empate a uno contra Bulgaria.
La gesta de 1986
El gran salto cualitativo para el fútbol marroquí se produjo nuevamente en tierras de Mexico durante la edición de 1986. Tras firmar dos empates sin goles en partidos muy disputados frente a Polonia e Inglaterra, el combinado logró una victoria determinante por tres goles a uno contra Portugal.

Este resultado permitió al equipo de ser la primera selección Africana en clasificarse para los octavos de final, una ronda en la que cayeron eliminados de forma muy ajustada tras encajar un único gol cerca del final del encuentro ante Alemania.
Dificultades y crecimiento en la década de los noventa
La Copa del Mundo de la FIFA de 1994, organizada en Estados Unidos, representó una experiencia compleja para la selección, que cerró su participación sin sumar puntos tras perder sus tres compromisos ante Bélgica, Arabia Saudí y los Países Bajos.

Cuatro años más tarde, en el Mundial de 1998, el equipo mostró una notable mejoría sobre el terreno de juego al empatar a dos contra Noruega y vencer con solvencia a Escocia por tres goles a cero.

Sin embargo, la derrota sufrida ante el Brasil de Ronaldo por cero goles a tres impidió el pase a la siguiente ronda, en lo que se consideró una eliminación dolorosa para el plantel dada la calidad del juego desplegado.
El regreso a la élite y la campaña en Qatar 2022
Tras una ausencia de veinte años en los escenarios mundiales, Marruecos regresó a la competición en la edición de 2018. A pesar de ofrecer un juego competitivo y sólido, el equipo sufrió derrotas por la mínima ante Irán y el Portugal de Cristiano Ronaldo, despidiéndose del torneo con un meritorio empate a dos goles frente a España.

El verdadero punto de inflexión llegó en la Copa del Mundo de la FIFA de Qatar 2022, donde la selección protagonizó una de las campañas más destacables de la historia reciente del fútbol internacional. El equipo lideró su grupo tras empatar con Croacia y vencer a Bélgica por dos goles a cero y a Canadá por dos a uno.
En las fases eliminatorias, los Leones del Atlas hicieron historia al eliminar a España en la tanda de penaltis de los octavos de final y derrotar a Portugal por un gol a cero en los cuartos de final.
Aunque el camino hacia la final se detuvo en las semifinales ante Francia, el cuarto puesto definitivo, asumido tras caer ante Croacia en el partido por el tercer puesto, consolidó el prestigio internacional del fútbol marroquí.
Grandes expectativas para la cita de 2026
Con el aval de los excelentes resultados obtenidos en la última edición, Marruecos afronta la Copa del Mundo de la FIFA de 2026 con una estructura competitiva sólida y objetivos elevados.
La trayectoria del equipo a lo largo de las últimas décadas refleja un desarrollo sostenido que ha transformado a la selección nacional, que ha pasado de ser un competidor emergente a consolidarse como un conjunto plenamente capacitado para competir de igual a igual con las principales potencias internacionales.










