Essaouira, el nuevo El Dorado de los jubilados franceses

Essaouira a été désignée pour accueillir en 2026 la Conférence des villes créatives de l’UNESCO.

El 27/04/2026 a las 11h00

¿Pasar la jubilación en Francia? Para muchos franceses está fuera de cuestión, ya que prefieren destinos soleados donde a la suavidad del clima se suma la de una vida menos costosa.

Además de Portugal y España, a menudo citados entre los países que seducen a los jubilados franceses, Marruecos se ha consolidado desde hace varios años como el destino preferido de quienes aspiran a vivir mejor pero con menos gastos.

Si Marrakech, Agadir o incluso Casablanca habían sido hasta ahora «tomadas al asalto», como señala la revista Grazia, otras ciudades más pequeñas también se están convirtiendo en destinos muy demandados por los jubilados. Es el caso de Esauira, que seduce cada vez más a estos nuevos residentes gracias a «su atmósfera única, su clima templado durante todo el año y un arte de vivir que parece suspendido en el tiempo», añade la publicación. Otro gran atractivo de esta antigua ciudad portuaria es su condición de refugio discreto, preservado del turismo de masas, lejos del bullicio de grandes ciudades como Casablanca y Marrakech.

En Esauira, según Grazia, se puede aspirar así al verdadero lujo: aquel que se disfruta en la dulzura y la sencillez de la vida cotidiana, lejos de los excesos y del ajetreo, sin por ello aburrirse. De hecho, se subraya que, aunque la ciudad es más tranquila, no deja de estar viva, hasta el punto de que es «imposible aburrirse en esta ciudad donde cada rincón guarda una sorpresa».

El programa de esta nueva vida bajo el sol de la ciudad de los Alisios incluye un paseo por la medina, clasificada por la UNESCO, para descubrir los talleres de artesanos y las galerías que llenan sus callejuelas de ambiente bohemio. Después, rumbo a las murallas de la Sqala, que ofrecen un punto de vista espectacular sobre el océano y una vista de 360° de los alrededores, en particular del puerto pesquero y sus barcas azules, verdaderos emblemas de la antigua Mogador.

A la hora del almuerzo, es precisamente hacia el puerto donde se dirige uno para sentarse en alguno de los pequeños restaurantes y degustar un delicioso pescado a la parrilla, recién salido del océano. Por último, los amantes de las actividades al aire libre, e incluso de las emociones fuertes, encontrarán su felicidad en Esauira, auténtica meca del kitesurf, y disfrutarán de la magia de un paseo a caballo al atardecer por la larga playa de arena dorada que bordea la ciudad.

¿La dolce vita? Sin duda.

Por la redacción
El 27/04/2026 a las 11h00