El Mando de Estados Unidos para África (AFRICOM), las Fuerzas Armadas Reales (FAR) y la Guardia Nacional de Utah organizaron en Agadir un programa de capacitación de Cuadros dedicado a pequeños sistemas de aeronaves no tripuladas (SUAS, por sus siglas en inglés).
Según la Guardia Nacional de Utah, la formación tiene como objetivo capacitar a operadores e instructores marroquíes y estadounidenses, así como reforzar la interoperabilidad entre ambas fuerzas armadas. El Combined Arms Training Center y el 7th Army Training Command, adscritos a la guarnición estadounidense de Vilseck (Alemania), prestaron apoyo a los instructores de la Guardia Nacional de Utah.
The Royal Moroccan Armed Forces and the Utah National Guard met in Agadir in September for a training session focused on small tactical drones.
El programa se enmarca en la alianza estratégica que une a Utah y Marruecos desde hace 23 años. En 2027, Marruecos y Estados Unidos celebrarán 250 años de relaciones diplomáticas. Para el teniente coronel Corbett Baxter, de la Southern European Task Force Africa, «eventos como este nos brindan la oportunidad de tomar una capacidad emergente y convertirla en una herramienta que nuestras fuerzas puedan emplear de forma efectiva. Al entrenarnos con nuestros socios marroquíes, desarrollamos la interoperabilidad al tiempo que aprendemos a integrar los sistemas no tripulados en operaciones de mayor envergadura, lo que incrementa la capacidad y letalidad de la fuerza».
El teniente primero Jake Sorenson encabeza la puesta en marcha de un programa propio de drones en Utah. Tras pasar recientemente del servicio de planificación operacional a un puesto de gestión logística en el centro de entrenamiento de Utah, trabaja en la identificación de las capacidades necesarias para el Estado y en la exploración de alianzas industriales. «Nos encontramos en las fases iniciales de este programa conjunto de drones. Nuestra intención es crear un itinerario completo y multinivel en Utah para, posteriormente, compartirlo con otras fuerzas aliadas. Utah, al igual que Estados Unidos en su conjunto, comprende que los drones han llegado para quedarse. Cuanto antes los integremos, mayor ventaja obtendremos», explica.
De la lucha antidrones al pilotaje
El sargento técnico Michael Bennion, de la 151.ª Ala de Seguridad de la Guardia Nacional Aérea de Utah, es el especialista antidrones de su unidad. Sin embargo, nunca había piloteado una aeronave antes de este curso. «No tenía ni idea de lo que implicaba pilotar un dron», reconoce. Junto a los alumnos marroquíes, se inició en el vuelo estabilizado y no estabilizado, la sensibilidad de los mandos y los distintos modos de funcionamiento de los dispositivos. «Es el futuro de la guerra. Debemos mantenernos a la vanguardia y aprender a utilizar estos sistemas», afirma. Bennion prevé transmitir esta formación a su unidad, destacando su posible aplicación en el apoyo a las fuerzas de seguridad durante operaciones de control de masas, para identificar y rastrear a individuos implicados en actos violentos.
Por su parte, el subteniente Kenton Hemsley, gestor de sistemas no tripulados en Camp Williams y miembro de la 65.ª Brigada de Artillería de Campaña de Utah, busca que cada especialidad militar desarrolle sus propios procedimientos de integración de drones. «Diseñamos el programa para que cada especialidad, en cada unidad, pueda definir sus propios procedimientos operativos normalizados y determinar cómo integrar los sistemas no tripulados. Cada soldado deberá comprender este desafío, no solo en el plano operativo, sino también en el defensivo», insiste.
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El sargento mayor Mohammed Idamr, participante por parte de las FAR, hace un balance muy positivo de la experiencia. «La formación SUAS nos ha aportado conocimientos esenciales y competencias prácticas, especialmente en pilotaje de drones, planificación de misiones, meteorología, seguridad e instrucción», señala.
«Ha reforzado nuestra comprensión sobre el papel de los sistemas no tripulados en el apoyo a las misiones militares y la mejora de la inteligencia situacional, al tiempo que nos ayuda a capacitar personal cualificado y optimizar el empleo táctico de los drones en el seno de las Fuerzas Armadas», concluye.









