La fase académica del ejercicio African Lion se lleva a cabo en Agadir, en el sur de Marruecos, desde el 20 de abril hasta el 1 de mayo en el Cuartel General de la Zona Sur. Unos 400 militares de diversas nacionalidades participan en este programa de formación impartido por instructores del Ejército de Estados Unidos, el Cuerpo de Marines, la Fuerza Aérea y la Fuerza Espacial (Space Force), junto a otros socios internacionales, según ha informado la embajada de Estados Unidos en Marruecos.
«Este programa de formación no solo refuerza la preparación ante los desafíos contemporáneos, sino que también contribuye a la creación de alianzas globales para promover la seguridad regional en toda África», afirma la representación diplomática.
Para las Fuerzas Armadas Reales (FAR), esta instrucción «busca desarrollar las competencias de mando operativo, reforzar la capacidad de toma de decisiones y mejorar el nivel de preparación operacional». Asimismo, el programa permite a los participantes «adaptarse a los nuevos conceptos de la guerra moderna, basados en la celeridad de ejecución, la flexibilidad del mando y la multiplicidad de los ámbitos de actuación».
Esta etapa formativa se ha diseñado para «acompañar la evolución del entorno conflictivo actual, donde las misiones operativas requieren ahora una alta cualificación y la capacidad de actuar en entornos complejos y cambiantes», detallan las FAR.
El programa se centra en el «desarrollo de capacidades en sistemas de ciberdefensa, operaciones satelitales y sistemas aéreos no tripulados, antes de pasar a la fase de simulación de combate». El objetivo es fortalecer el espíritu de iniciativa de los cuadros militares como pieza esencial de la cadena de mando.
En declaraciones recogidas por el servicio de información de defensa Defense Visual Information Distribution Service, Keefe Murtaugh, coordinador académico del African Lion, explica que esta fase «sirve de base crítica para la formación y las operaciones posteriores». Según Murtaugh, el programa está diseñado para «mejorar la pericia técnica, agilizar la toma de decisiones y reforzar la eficacia operativa en todos los ámbitos, tres elementos fundamentales para reducir el ciclo de decisión en los conflictos modernos».
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La formación se dirige a militares de todos los niveles. El mayor Murtaugh precisa que la instrucción sobre sistemas aéreos no tripulados abarca tanto la ejecución táctica como la integración operativa. «El curso de operador instruye a los militares en la conducción de drones y formación básica de vuelo. El curso de planificación está destinado a suboficiales y oficiales para que analicen cómo emplear los drones desde una perspectiva estratégica diaria», detalla.
Los cursos avanzados se extienden a áreas emergentes como el espacio, la guerra electromagnética y la ciberguerra. El mayor Murtaugh destaca que este año se ofrece por primera vez un curso avanzado que combina la guerra electrónica y el espacio. «Los alumnos que realizaron el curso básico el año pasado están determinando ahora cómo integrar las operaciones satelitales de forma más amplia, algo que no habíamos hecho anteriormente», afirma.
Lors de la phase académique de l’exercice African lion.
El curso de diez días sobre operaciones en el ciberespacio refuerza la apuesta del ejercicio por la innovación y la inversión en capacidades modernas.
«Hoy estamos formando a las fuerzas asociadas marroquíes en la introducción a la ciberseguridad y en cómo posicionarse eficazmente para la detección de amenazas», explica el primer teniente Mason Elizondo, del Ejército de Estados Unidos e instructor de operaciones en el ciberespacio.
«Nuestro objetivo es capacitar a nuestros socios para que cumplan sus misiones con eficacia y protejan sus infraestructuras críticas en el ciberespacio. Debemos acompañarles y coordinar esfuerzos para asegurar que definan correctamente sus prioridades y puedan liderar sus propias operaciones de búsqueda de amenazas», señala Elizondo.
La instrucción se centra en la detección y el contraataque en diversas plataformas. «Enseñamos a los alumnos a rastrear y detectar mecanismos de persistencia en una red. Estudiamos los modos de intrusión de los atacantes y sus técnicas para mantener el acceso, ya sea en sistemas Windows, Linux o en entornos de nube», precisa el instructor.
Este entorno multinacional permite además un intercambio bidireccional de conocimientos que potencia la innovación. «No nos limitamos a transmitir conocimientos a estas fuerzas; también aprendemos mucho de ellas. Tenemos la suerte de interactuar con socios de perfiles muy diversos», reconoce.
En declaraciones anteriores a Le360, el politólogo Hicham Mouatadid destacó que estas novedades transformarán este ejercicio en un «laboratorio militar de alcance continental».
«Esta evolución se enmarca en una transformación más amplia hacia sistemas de combate cognitivos, donde la superioridad depende de la capacidad de orquestar interacciones complejas entre humanos y algoritmos. El African Lion se convierte así en un espacio de experimentación de esta hibridación, probando los límites de la delegación de decisiones y las condiciones de confianza entre operadores y sistemas automatizados», señaló el experto.









