Estados Unidos: el polo DGSN-DGST, «determinante» en la desarticulación de una red narco-terrorista vinculada al régimen de Al Assad

Abdellatif Hammouchi, director general de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST).

El 27/03/2026 a las 15h20

La implicación de los servicios del polo DGSN-DGST ha sido clave en la investigación que condujo, el pasado 23 de marzo de 2026 en Alexandria (Virginia), a la imputación de Antoine Kassis, un ciudadano libanés-sirio declarado culpable de conspiración narco-terrorista y de apoyo material a una organización terrorista extranjera. Este caso vuelve a poner de relieve el papel central y reconocido de los servicios marroquíes en los dispositivos internacionales de lucha contra redes criminales y terroristas.

En un comunicado, la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia subraya que la Dirección General de Seguridad Nacional de Marruecos aportó una «asistencia determinante», destacando la contribución operativa de los servicios marroquíes en la desarticulación de una red compleja y de múltiples ramificaciones. Este reconocimiento se inscribe en la continuidad del compromiso de Marruecos en materia de cooperación internacional en seguridad, especialmente en inteligencia, lucha contra el narcotráfico y contraterrorismo.

Tras un juicio de cinco días, un jurado federal declaró culpable a Antoine Kassis, de 59 años, presentado como un narcotraficante con base en Líbano y estrechos vínculos con las más altas esferas del aparato de seguridad sirio bajo el régimen de Bachar al Assad, de quien afirmaba ser primo. Según la investigación, utilizó estas conexiones para organizar operaciones de tráfico de cocaína y armas, al tiempo que coordinaba el blanqueo de capitales a través de una red internacional que incluía, entre otros, a un cómplice colombiano.

Las pruebas demostraron que Kassis seguía teniendo acceso, incluso tras la caída del régimen sirio, a arsenales previamente suministrados por potencias extranjeras como Rusia e Irán. A partir de abril de 2024, alcanzó un acuerdo con socios en Colombia y México para suministrar armamento de grado militar al Ejército de Liberación Nacional (ELN), a cambio de cientos de kilos de cocaína. Esta organización, activa en Colombia y enfrentada al Gobierno, está clasificada como organización terrorista internacional por Estados Unidos.

En este contexto, Kassis aseguró haber trabajado directamente con el general Maher al Assad y otros altos responsables militares sirios para ejecutar este acuerdo. Según el sumario, pagaba 10.000 dólares por cada kilo de cocaína introducido a través del puerto sirio de Latakia, en un sistema en el que las autoridades sirias obtenían ingresos mediante la fiscalidad de los flujos ilícitos y la producción de Captagon.

La investigación reveló además que Kassis viajó a Kenia para reunirse con un inspector de armamento del ELN y cerrar el envío de un contenedor marítimo desde Colombia, oficialmente cargado de fruta, pero que ocultaba 500 kilos de cocaína. Su objetivo era supervisar la distribución en Oriente Medio, mientras sus socios se encargaban del blanqueo de beneficios. Según las pruebas, estos llegaron a mover cerca de 100 millones de dólares en menos de 18 meses, en beneficio de organizaciones como el cártel de Sinaloa o Hamás.

La operación se apoyó en una amplia cooperación internacional, coordinada por la unidad de investigaciones bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA, con el respaldo de sus oficinas en ciudades como Bogotá, Cartagena, Accra, Rabat, Nairobi, Ammán, Estambul, Panamá, Ciudad de México o Madrid. En este entramado, la aportación del polo DGSN-DGST se integró en un esfuerzo global de intercambio de inteligencia y apoyo operativo, reforzando la eficacia de la investigación.

La detención de Kassis en Kenia y su posterior extradición a Estados Unidos en mayo de 2025 fueron posibles gracias a la cooperación entre el Departamento de Justicia estadounidense y las autoridades kenianas, con el apoyo de varios servicios socios. Este caso ilustra la creciente importancia de la cooperación multilateral frente a amenazas transnacionales cada vez más complejas.

Kassis se enfrenta a una pena mínima de 20 años de prisión y podría ser condenado a cadena perpetua. La sentencia se conocerá el próximo 2 de julio de 2026.

En otro caso de alcance internacional, los servicios del polo DGSN-DGST también desempeñaron un papel relevante en una operación que condujo a la detención y extradición de varios individuos implicados en una vasta red de tráfico de armas en favor del cártel mexicano Jalisco Nueva Generación (CJNG). En un comunicado del 20 de marzo, la Fiscalía estadounidense destacó nuevamente la «asistencia clave» de los servicios marroquíes, en particular en la detención en Casablanca del ciudadano keniano Elisha Odhiambo Asumo, extraditado a Estados Unidos el 11 de marzo de 2026.

Según la acusación, esta red, activa al menos desde septiembre de 2022, implicaba a varios ciudadanos africanos y europeos, entre ellos el búlgaro Peter Dimitrov Mirchev, detenido en España, y tenía como objetivo suministrar ilegalmente armamento militar —incluidas ametralladoras, lanzacohetes, granadas y sistemas antiaéreos— a uno de los cárteles más violentos de México, en apoyo de sus actividades de narcotráfico hacia Estados Unidos. En este esquema, Asumo desempeñaba un papel clave al facilitar certificados de usuario final falsificados para ocultar el destino real de los envíos.

La implicación de los servicios marroquíes en esta operación, que permitió una detención estratégica y la neutralización de un eslabón clave de la red criminal, confirma una vez más su papel en los mecanismos de cooperación internacional en seguridad. Una acción que se enmarca en una estrategia proactiva de lucha contra redes transnacionales que combinan tráfico de armas, narcotráfico y crimen organizado, y que refuerza la credibilidad del polo DGSN-DGST como socio fiable y eficaz en operaciones a escala global.

Por Tarik Qattab
El 27/03/2026 a las 15h20