Marruecos en el Consejo de Paz: reflejo de una diplomacia «dinámica y objetiva», según Mohamed Bouden

La integración de Marruecos en el Consejo de Paz se explica porque cuenta con una diplomacia dinámica y objetiva, según el politólogo Mohamed Bouden.

El 22/02/2026 a las 11h41, actualizado el 02/02/2026 a las 20h41

VídeoAl participar en la primera reunión del Consejo de Paz en Washington, órgano creado bajo el impulso del presidente Donald Trump, Marruecos reafirma su papel de mediador histórico. Para los observadores políticos, este compromiso subraya la determinación del Reino de actuar de manera concreta en favor de la estabilidad en Oriente Próximo.

El pasado jueves, el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, reafirmó ante el jefe de Estado estadounidense la adhesión del Reino al plan Trump.

«Se puede afirmar que el Reino de Marruecos apoya firmemente esta iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump, una iniciativa que puede considerarse una valiosa oportunidad para la paz que conviene aprovechar», analizó el politólogo Mohamed Bouden durante un intercambio con Le360. Precisó que, bajo el impulso del Soberano, presidente del Comité Al-Qods, Marruecos está históricamente «preocupado por la paz en Oriente Medio». Ahora, señala el experto, el Reino demuestra su coherencia al implicarse en este proceso en calidad de «país pionero, eje y actor activo, dotado de una diplomacia dinámica».

Según su análisis, el enfoque marroquí se articula en torno a cuatro pilares: una contribución financiera concreta, una participación en la fuerza de estabilidad regional, especialmente en Gaza, de conformidad con la resolución 2803 de la ONU, así como una inversión intelectual destinada a combatir las ideologías extremistas y la intolerancia.

«Creo, por tanto, que Marruecos propone una participación integrada y ejemplar a nivel regional, apoyándose en los esfuerzos acumulados por el país a lo largo de los años, especialmente mediante la instalación de hospitales de campaña». En este sentido, recuerda que el país «se ha comprometido además a establecer en el futuro un hospital militar de campaña en Gaza».

El saber hacer marroquí se apoya igualmente en la influencia del Comité Al-Qods y de la Agencia Bayt Mal Al-Qods, así como en la intensa actividad diplomática del Rey, manifestada —según el investigador— a través de sus intercambios directos y su participación en las grandes cumbres internacionales. Esta estrategia se basa, añadió, «en la naturaleza estratégica y bilateral de las relaciones marroquí-estadounidenses».

En definitiva, el politólogo considera que la cuestión palestina sigue siendo una prioridad absoluta para el Reino. «Su posición es clara, ya que defiende la solución de dos Estados que vivan uno al lado del otro, Palestina e Israel, para una paz duradera, consolidada mediante el desarrollo, la seguridad y la participación de todas las partes implicadas».

Por Mohamed Chakir Alaoui y Yassine Mannan
El 22/02/2026 a las 11h41, actualizado el 02/02/2026 a las 20h41