Nueva york : Marruecos impulsa la primera convención sobre desarme, desmovilización y reintegración de niños soldados

Dans un discours de Nasser Bourita au nom du Maroc au débat général de la 81e session de l’Assemblée générale de l’ONU, mardi 22 septembre 2026 à New York.

En un discurso de Nasser Bourita en nombre de Marruecos en el debate general del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el martes 22 de septiembre de 2026 en Nueva York.

El 24/09/2026 a las 18h30

Una veintena de países africanos inició en Nueva York la firma de la primera convención continental dedicada al desarme, la desmovilización y la reintegración de niños soldados. El proceso, impulsado desde Marruecos, busca dotar a los países africanos de un marco común para prevenir el reclutamiento de menores y garantizar su reintegración sostenible.

Una veintena de Estados africanos inauguró este miércoles en Nueva York, a nivel de ministros de Asuntos Exteriores, la fase de firma de la Convención Africana sobre el Desarme, la Desmovilización y la Reintegración de Niños Soldados, durante una ceremonia presidida por el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita.

La ceremonia, celebrada en la sede de la Misión Permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas al margen de la semana de alto nivel de la 81ª sesión de la Asamblea General de la ONU, supone un nuevo paso en la construcción de respuestas africanas comunes frente al reclutamiento y la explotación de menores en los conflictos armados.

En su intervención, Nasser Bourita puso el acento en la dimensión política y estratégica de la iniciativa. El ministro destacó que la Convención constituye «la ilustración de la fuerza de la acción colectiva africana que habla con una sola voz y confía en sus propias capacidades».

Más allá de su dimensión jurídica, el nuevo instrumento refleja, según Bourita, una evolución en la manera en que África aborda sus propios desafíos. «El continente africano demuestra su capacidad para crear sus propias normas en lugar de seguir importándolas», afirmó, subrayando que se trata del primer instrumento convencional africano que establece una cooperación regional específica para prevenir y combatir el reclutamiento de niños por grupos armados y garantizar su incorporación a procesos de desarme, desmovilización y reintegración diseñados en el propio continente.

Este planteamiento reviste una importancia particular porque desplaza el debate desde la mera protección de los menores hacia la creación de mecanismos africanos capaces de actuar sobre todo el ciclo de los conflictos. La prevención del reclutamiento, el desarme de los menores, su salida de los grupos armados y su posterior reintegración social pasan así a formar parte de un mismo marco de cooperación continental.

Bourita destacó asimismo que la Convención es el resultado de un proceso inclusivo exclusivamente africano, basado en las contribuciones de los gobiernos, expertos, profesionales con experiencia sobre el terreno y diferentes actores jurídicos y políticos. El objetivo, explicó, es reforzar las capacidades colectivas y promover respuestas africanas adaptadas a las realidades específicas del continente.

El nuevo instrumento jurídico pretende, además, convertirse en una plataforma para reforzar la cooperación entre los Estados africanos. El intercambio de experiencias, buenas prácticas y conocimientos permitirá mejorar la prevención del reclutamiento y la explotación de menores en los conflictos armados, así como los procesos de desarme, desmovilización y reintegración sostenible.

Uno de los principales aportes de la Convención reside precisamente en su enfoque transversal. La cuestión de los niños soldados se encuentra en la intersección entre la paz y la seguridad, por un lado, y la protección de la infancia en situaciones de conflicto, por otro. El texto pretende ofrecer a los países africanos herramientas comunes para combatir este fenómeno y crear condiciones que permitan a los menores reintegrarse de forma duradera en sus comunidades.

La iniciativa también pone de relieve el papel desempeñado por Marruecos en la construcción de este marco continental. El proceso arrancó en Rabat el 20 de noviembre de 2025, durante la Conferencia Ministerial sobre el Desarme, la Desmovilización y la Reintegración centrados en la infancia, que culminó con la adopción de la Declaración de Rabat.

A esta primera etapa le siguieron consultas con expertos africanos especializados en procesos de desarme, desmovilización y reintegración, así como un proceso de recopilación de las posiciones de los Estados sobre el proyecto de Convención. La apertura de la fase de firma en Nueva York constituye, por tanto, la culminación de un proceso iniciado en Marruecos y concebido desde el principio como una iniciativa africana.

La apuesta defendida por Bourita trasciende así la creación de un nuevo instrumento jurídico. Su mensaje central es que África puede desarrollar sus propias normas y mecanismos para responder a problemas que afectan directamente a su estabilidad y a su futuro. En este sentido, la Convención sobre los niños soldados se presenta como un ejemplo concreto de multilateralismo africano basado en la cooperación, la apropiación regional y la búsqueda de soluciones adaptadas a las realidades del continente.

Por Jose Manuel Castiñeira
El 24/09/2026 a las 18h30