Bajo el efecto de precipitaciones y nevadas excepcionales este invierno, la provincia de Ifrane se ha transformado. Este regreso vigoroso del agua pone fin a un largo ciclo de sequía, despertando manantiales y surgencias naturales que estaban secos o cuyo caudal se había debilitado peligrosamente.
En este contexto, la cámara de Le360 constató sobre el terreno, en varias zonas de la provincia, el retorno del caudal en varios manantiales naturales. Aïn Titt Hassan, Aïn Aghbal en Azrou, Aïn Vittel y Zarouqa en Ifrane han recuperado así su actividad hidráulica tras años de sequía. Esta situación refleja el impacto positivo de las recientes precipitaciones sobre el acuífero de la provincia.
«La provincia de Ifrane forma parte de las regiones ricas en fuentes de agua superficial y lagos naturales. No obstante, la sucesión de años de sequía había provocado una disminución notable del caudal de varios de ellos, e incluso la desaparición casi total de algunos. Las importantes precipitaciones han contribuido de manera significativa a la revitalización de varios cursos de agua y manantiales naturales, permitiendo restaurar en parte su equilibrio ecológico», declara Abdelali Adnane, presidente fundador de la Asociación Atlas Marruecos, para Le360.
El lago Zarouqa, situado en la comuna de Tizguite, es un destino turístico natural muy apreciado. Acoge diariamente a visitantes procedentes de diferentes ciudades marroquíes, ya sea para pasear o para pescar. Tras haber experimentado en los últimos años una fuerte disminución de su nivel de agua, su caudal ha aumentado sensiblemente en el período reciente, con la aparición de nuevas fuentes en sus orillas, devolviéndole así su equilibrio ecológico y su atractivo natural.
Después de años de sequía… las abundantes lluvias devuelven la vida a las fuentes naturales de Ifrane
En la provincia de Azrou, las fuentes Titt Hassan y Aït Tizi también han vuelto a la vida tras años de sequía. El recorrido incluyó igualmente Aïn Aghbal, situada río abajo de la ciudad de Azrou, en la comuna de Tigrigra, que ha recuperado su flujo natural gracias a las recientes precipitaciones, junto con la aparición de otras fuentes en la misma zona que alimentan el río vecino.
A lo largo de la carretera que conecta Ifrane con Azrou, cerca de Toumliline, han surgido varias nuevas fuentes en las laderas de las montañas, convirtiéndose en algunos tramos en pequeños cursos de agua, en un espectáculo poco frecuente que ilustra la regeneración de la naturaleza y su recuperación tras años de estrés hídrico.
Por el contrario, Abdelali Adnane indicó que Dayet Aoua aún no ha registrado un retorno significativo de las aguas. Explica esto por la presencia de numerosas explotaciones agrícolas en la zona, así como por la extracción intensiva del acuífero, lo que ha impedido la recarga del lago a pesar de las recientes precipitaciones. El presidente de la Asociación Atlas Marruecos expresó la esperanza de que los próximos años registren precipitaciones similares, capaces de contribuir a la recarga de los acuíferos subterráneos y de garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos en la provincia.
Asimismo, hace un llamado a sensibilizar a la población, especialmente de cara a la primavera y al aumento del flujo de visitantes hacia los espacios naturales, insistiendo en la necesidad de preservar esta riqueza hídrica y ambiental frente a cualquier explotación irracional y cualquier forma de contaminación.






