La raza Sardi ha vuelto a acaparar la atención en el Salón Internacional de la Agricultura de Meknès (SIAM). Entre competiciones reñidas, declaraciones apasionadas y perspectivas de mercado alentadoras, el polo de Ganadería de esta decimoctava edición ha confirmado que el sector ovino marroquí está claramente en marcha.
Durante esta edición del SIAM, el polo de Ganadería se ha consolidado como el corazón del evento. Al destacar la excelencia de las razas locales, y en particular la raza Sardi, ha reafirmado las ambiciones de la estrategia Generación Green para un sector ganadero moderno, competitivo y capaz de garantizar la estabilidad del mercado nacional.
A lo largo de los pasillos del polo, profesionales de más de cuarenta y cinco organizaciones agrícolas expusieron una gran diversidad de razas nacionales, reflejando la excepcional riqueza del patrimonio genético marroquí. Desde las regiones de Fez hasta Souss-Massa, pasando por el Oriental y Béni Mellal-Jenifra, razas ancestrales demostraron su notable capacidad de adaptación y producción. Sin embargo, fue la raza Sardi la que, sin lugar a dudas, se mantuvo como la estrella del evento, tanto por su lugar privilegiado en el corazón de los criadores como por su valor económico estratégico.
En el centro de las competiciones, una intensa rivalidad enfrentó a los mayores criadores del reino. Fueron los hermanos Khalil quienes lograron la actuación más destacada, alzándose con el título de mejor criador en la categoría Sardi y ganando además el premio al mejor carnero, por delante de su competidor Ahmed El Kelikh. Una prueba muy disputada, de alto nivel técnico y estético, que demuestra que este reconocimiento no es fruto del azar, sino el resultado de esfuerzos constantes en la mejora genética y de un cuidado meticuloso de la calidad del rebaño.
Khalil Lkbir, criador participante originario de la provincia de Settat, no oculta su orgullo por esta raza a la que está profundamente vinculado. «La Sardi sigue siendo una de las razas marroquíes más bellas y raras», afirma. «Es una raza local pura que solo existe en Marruecos, lo que le confiere un lugar muy especial dentro del patrimonio animal nacional». Esta singularidad explica, según él, el fuerte apego de los criadores a esta línea y la creciente demanda que genera en el mercado.
Perspectivas de mercado tranquilizadoras antes del Aïd
Ahmed El Kelikh, criador originario de Kelaat Sraghna, comparte esta visión. «La raza Sardi es una de las más auténticas de Marruecos», declara. Se distingue por características genéticas notables y una alta calidad, tanto en la estructura del rebaño como en su productividad. No obstante, precisa que su cría exige una atención constante: «Una alimentación equilibrada y un seguimiento sanitario riguroso son indispensables», insiste, subrayando que la raza goza de un gran interés por parte de los criadores debido a su valor en el mercado nacional, «especialmente a medida que se acerca el Aïd Al-Adha».
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En este sentido, Khalil Lkbir se muestra tranquilizador respecto a la evolución de los precios esta temporada. «La oferta es particularmente abundante este año», observa, «lo que debería traducirse en una relativa estabilidad de los precios en los mercados, en comparación con algunas temporadas anteriores». Una noticia que sin duda tranquilizará a los consumidores a medida que se acercan las festividades.
La importancia del polo de Ganadería no se limitó al aspecto competitivo. También sirvió como plataforma de intercambio y difusión de conocimientos, a través de demostraciones en directo y la presentación de técnicas modernas como la nutrición animal, la salud del rebaño y la inseminación artificial. Oportunidades valiosas para que los numerosos visitantes e inversores presentes se adentren en el mundo de la ganadería y exploren las perspectivas de un sector en plena modernización, claramente orientado hacia la sostenibilidad y el futuro.
